Cuando Claude Michy, presidente del modesto Clermont Foot, se propuso contratar a una mujer como entrenadora del plantel profesional masculino, no fueron pocas las voces que se alzaron en tono escéptico dentro del fútbol francés.
Sin embargo, la llegada de Corinne Diacre fue acallando las negativas iniciales hasta transformarlas en confianza y respeto. “Conny”, la ex futbolista de la Selección femenina gala, ubicó a su equipo en zona de ascenso en la Ligue 2.