Sobre el inaudito despojo de las víctimas, ¿cabe construir algún futuro? ¿podemos hoy, medio siglo después, decir algo nuevo? ¿no es repetirnos en la imposibilidad que plantea el hueco de sus faltas? Sí, siempre se puede. Hay más siempre que decir, aspectos que descubrir de aquel espanto. Y, además, los tiempos nuevos inventan otros horizontes de comprensión.