Nos separamos, de modo que mi vida está en un periodo de duelo. En una pareja como la nuestra, donde el amor siempre estuvo presente siento como si me amputaran la mitad de mi cuerpo, le dijo Esther Goris desde la residencia puntana de Los Peñitos, a la revista Caras, que revela en su edición de esta semana la ruptura con su (ex) novio Alberto Rodríguez Sáa. La pareja da que hablar en la vecina San Luis y, por supuesto, en el país farandulero.
No es la primera vez que se habla de la separación de la famosa pareja. Ya hace dos años corrió el rumor de que la Goris había huido raudamente de la residencia oficial del gobernador puntano hacia Buenos Aires, luego de una pelea que habría tenido su origen en una oferta de matrimonio que la actriz rechazó. También se mencionó en esa ocasión una crisis de nervios de Esther que daba por finalizado el noviazgo.
Ahora, es la propia actriz y autora (recién llegada de España, donde presenció la edición final de la película Ni Dios, ni patrón, ni marido, cuyo guión escribió junto a Graciela Maglie) la que anuncia el fin del amo. Acabamos de separarnos, y lo digo así porque no me separé yo sola. Fue una decisión tomada entre dos, y con bastante dolor al menos de mi parte. Sucede que aún nos queremos mucho, pero lamentablemente con el amor no basta, remató a la cronista de Caras.