La temporada otoño - invierno 2012 no escatima diversidad, confort y sensualidad en la ropa interior femenina. Te mostramos alternativas y tendencias que marcan el pulso, en una gama de propuestas que apuntan a una mujer cosmopolita y moderna.
lunes, 18 de junio de 2012
¿A que mujer no le gusta poder lucir lencería o corsetería que le quede no solo cómoda, sino también que se adapte bien a la ropa y estilo que usa?
Todas desean verse bien y que la lencería elegida se adapte a la ropa que normalmente usa, potenciando sus curvas, y acompañando de la mejor manera la figura femenina.
Por ello, desde Estilo Moda, junto a la modelo María Luz Fernández, te mostramos alternativas diversas en ropa interior femenina y las tendencias que marcan el pulso, en una amplia gama de propuestas que apuntan a una mujer cosmopolita; pero también, moderna, distinguida, sensual y sugestiva.
Esa segunda piel en el tiempo
La lencería femenina ha experimentado numerosos cambios a través del tiempo. De servir exclusivamente para cubrir las partes “íntimas” de las mujeres, se ha convertido en objeto de admiración, deseo y tendencia.
De acuerdo a varios portales, sus orígenes se remontan a cuando las antiguas civilizaciones occidentales buscaban la manera de “ocultar” su desnudez, las “partes púdicas” de sus mujeres.
Generalmente estas prendas eran confeccionadas con telas suaves, como la seda, para envolver el busto.
Para el período napoleónico, y la época de las monarquías, se volvieron un símbolo de sensualidad. Los corsés son un claro ejemplo de ello: resaltaban los pechos y moldeaban la figura, definiéndola.
Pero esos corsés venían acompañados de cientos de capas de tela que se usaban debajo de los vestidos de las mujeres, adornados con lazos, bordados y encajes. Eso era símbolo de “una mujer de buenas costumbres”.
Fue hasta el siglo XX cuando la lencería empezó a relacionarse más con la mujer y, aunque en las décadas de los ‘30, ‘40 y ‘50 la confección de estas prendas era muy conservadora (por lo que no se les consideraba sexys), para los sesentas y setentas el movimiento hippie rompió muchos tabúes, al punto que muchos sostenes (corpiños) fueron quemados como símbolo de liberación femenina.
En 1980 la lencería volvió a posicionarse como una prenda de moda que podía desatar pasiones. Iconos sexuales como Madonna lograron darle impulso.
Para los ‘90 ya estaba instalada como uniforme para las mujeres, y sus diseños eran variados. No sólo importaba lucir sexy sino estar cómoda. Entonces la salud y el físico se vuelven de gran importancia. Se buscaba que la ropa fuera adecuada para practicar deportes.
En la actualidad el mix entre sensualidad y comodidad es lo que invade el mercado. Éste se rige de acuerdo con los estándares de la moda, que muchas veces tienen su inspiración en las primeras prendas íntimas.
Erotismo, elegancia, sofisticación, comodidad y mucha sensualidad pueden encontrarse en un abanico tan amplio, como diverso en lo que a lencería concierne.
Tendencia y tips
Según una de las dueñas de Intimi, Yolanda Temperoni, “como opciones diarias en conjuntos de corpiño y bombacha (puede ser vedetina o culote) se usa mucho la lycra y el algodón. En cuanto a los corpiños, la mujer siempre tiene que tener en cuenta que a la hora de elegirlo tiene que quedarle bien de taza y contorno. Si uno o el otro no se adapta, el corpiño no lucirá.
En cuanto a tendencias, la denominada taza soft, que es una taza armada o pre-armada es muy requerida, ya que ha ganado muchos adeptos porque es ideal para una mujer que tiene poco o mucho busto, pues ayuda a formar. Por otro lado, el denominado push -up, si bien se sigue usando, ya no viene tanto”.
Por el lado de las texturas que pueden verse en lencería en general, el tul bordado y la puntilla francesa con lycra o tul, son unas de las tantas opciones para estilos femeninos, románticos y refinados.
Los colores: pasteles, grises, naturales, y por supuesto el negro y blanco, sinónimos de elegancia. También los rojos más intensos en determinadas líneas.
“Otra de las tendencias, por consejo médico, es el hecho de usar corpiños armados, sin aro. En cuanto a las líneas la mujer debe saber que hay diversos estilos, como el balconete, para poder lucir prendas escotadas, realzadas adecuadamente”.
Sofisticación, belleza y sensualidad, para lucir desde adentro hacia afuera. Producción texto y entrevista: Analía de la Llana- adelallana@losandes.com.ar