"Basta de gatillo fácil", fue el pedido de los amigos del joven asesinado.
Amigos del joven asesinado por un policía el sábado pasado a la madrugada en Godoy Cruz se manifestaron esta mañana en Casa de Gobierno en reclamo de justicia y asegurando que los policías trataron a Franco Díaz como si fuera “una bolsa de papa”.
Fueron unos 50 los jóvenes que se acercaron hasta el edificio de calle Peltier donde solicitaron hablar con José María Ubaldini, Subsecretaria de Derechos Humanos.
Fue la dueña de casa donde se realizó la fiesta quien aseguró que la policía reprimió sin sentido y cargó duramente contra los efectivos al asegurar que maltrataron a la víctima.
“Algunos chicos se subieron al techo y le dijeron a los policías que había alguien herido. Ellos ni acercaron el móvil. Lo llevaron caminando y lo tiraron como si fuera una bolsa de papa. Le sacaron los pantalones y lo largaron en la parte trasera del móvil 2375”, explicó Ema Grigor, dueña de la casa y madre de Guillermo, organizador de la celebración.
Justamente este joven aseguró ante la prensa: “Disparaban a quemarropa. Entraron dos policías y afuera había como seis móviles. El que disparó entró y le disparó a dos metros”.
Por su parte, otro de los presentes en la marcha, Nicolás Gómez, recordó a Franco Díaz como un pibe “que no se metía con nadie, sano y muy compañero”. Además afirmó que trabajaba, y que el único objetivo de la marcha es “que se haga Justicia”.
La manifestación se realizó casi al mismo momento en el que las autoridades de la Inspección General de Seguridad anunciaron que el auxiliar Walter Darío García, principal acusado de haber matado al joven, fue pasado a disponibilidad.
Mientras tanto, la Justicia continúa con su investigación penal. El uniformado fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por ser miembro de la fuerza policial, cuya condena prevé una pena de hasta prisión perpetua.
El hecho ocurrió en la madrugada del sábado en una casa del barrio Palumbo de Godoy Cruz, donde se estaba realizando una fiesta.
Ante los llamados de varias personas al CEO por “ruidos molestos”, se hicieron presentes algunos efectivos que, según la versión oficial, fueron apedreados por los presentes.
Allí se originaron algunos incidentes que terminaron cuando un efectivo disparó con su arma reglamentaria. Esa bala impactó en la cara de Franco Díaz, quien murió a los pocos minutos.
El auxiliar Walter Darío García fue identificado como el autor del disparo que mató a Franco Díaz (19). Está detenido, se negó a declarar ante la justicia y enfrenta una condena de prisión perpetua.
La víctima fue ultimada de un disparo desde una moto en Dorrego. Tenía antecedentes por portación de arma de fuego y amenazas agravadas