Luminton, Casa Galli, Dimensión 33, Rapsodia... Marcas de una época signada por los vinilos y las bandas como The Beatles, The Doors o El Club del Clan.
domingo, 27 de mayo de 2012
Hoy, los jóvenes y adultos que nos gusta la música tenemos la posibilidad de bajarla con simplemente apretar un enter en nuestra computadora. Por supuesto que todo este avance tecnológico de los últimos años desplazó categóricamente a las clásicas disquerías, aquellas que en los años ’60 y ’70 eran muy concurridas y que se convertían además en centro de reunión para jóvenes con los más diversos intereses.
Recordemos aquellos principales locales de ventas de discos que marcaron una época.
Mendocinos con sonidos
A fines del siglo XIX, llegó por primera vez a nuestra provincia el primer aparato que emitió música. Se llamaba fonógrafo. Para escuchar esta novedad, los mendocinos debían pasar a una especie de pieza, en donde luego de pagar un peso, se podían escuchar algunas canciones clásicas o también poder grabar la voz. El local estaba ubicado en calle San Martín esquina Gutiérrez de Ciudad, en la casa que le llamaban De Alto.
Con el tiempo, llegaron nuevos sistemas como las victrolas, que emitían sonido mediante un pesado disco de baquelita. En la ciudad, varias mueblerías vendían estos equipos.
En los años ’40 y ’50 llegaron los recordados combinados, que era un estilizado mueble que en su interior poseía radio y tocadiscos.
Érase una vez...
La Mendoza de los ’60 era una ciudad que no tenía edificios de gran altura como el G7. Además, el centro lucía moderno, con galerías como la Tonsa y la Piazza. Entre los medios de transporte se encontraba el más popular: el tranvía, que junto al micro circulaba por la avenida San Martín. La otra novedad del transporte se llamaba "trole" y tenía un recorrido que partía desde la calle José Vicente Zapata, que en ese momento era doble mano como la mayoría de las calles. También circulaban automóviles como el Kaiser Carabella, el Opel, el Taunus y el De Carlo 700, estos tres últimos importados de Alemania; sin olvidar a la inolvidable Estanciera IKA y al Rastrojero diesel.
En ese contexto, todos los días, cientos de jóvenes concurrían, luego de la salida del colegio o del trabajo, a las grandes disquerías que habían en nuestra ciudad, en donde en se podían encontrar bandas como los Beatles, los Rolling Stone, Bob Dylan, Jimmy Hendrix, The Doors o Janis Joplin, sin olvidar a otros intérpretes argentinos como Sandro, "Palito" Ortega, Los Gatos, Los Náufragos, entre otros. Por aquel tiempo también aparecieron los denominados Long Play o LP que tenían más de 12 grabaciones y que funcionaban a 33 revoluciones por minuto.
Por avenida San Martín se encontraban estos negocios como Rapsodia en la galería Tonsa. Otro de los negocios era el local de la galería Piazza llamado Dimensión 33. Casa Galli poseía un completo surtido de discos nacionales e internacionales. Además, más entrado en los ’80, contaba con modernas cabinas para escuchar en alta fidelidad ese vinilo que estaba destinado a la compra.
Luminton era otra de las importantes disquerías, que además vendía artículos del hogar.
La mayoría de éstas han desaparecido, solamente hoy encontramos en el departamento de Godoy Cruz la Casa Benito Música, el último baluarte de una época que se agotó casi sin que nos diéramos cuenta. Carlos Campana - Especial para Estilo