En su casa del barrio 1° de Mayo, Humberto Valdez alterna la albañilería con sus recortes. (Luis Amieva / Los Andes)
Humberto Florencio Valdez es un antiguo vecino del barrio 1° de Mayo, en el distrito El Zapallar, no muy lejos de la importante intersección de Pedro Pascual Segura y Acceso Norte.
Durante buena parte de su vida (hoy cuenta con 78 años), este hombre, albañil de oficio, fue un consecuente lector de diario Los Andes, que no sólo se conformó con la lectura del matutino, sino que armó un pequeño archivo en su hogar, que comparte con su esposa Clara Peralta.
Mientras dedicaba varias horas del día a levantar casas, en forma individual o en barrios, Humberto ocupaba una porción del poco tiempo que le quedaba en su oficio de cuchara y plomada, a recopilar datos bibliográficos y temáticos de las páginas del matutino que ha comprado durante más de 47 años. Y para no perder artículos y notas que le parecían interesantes, las fue archivando en carpetas, con su identificación temática y con números que remiten a un fichero casero que él ha armado.
En una habitación dedicada a tal efecto, Humberto guarda esas carpetas, que suman más de 50, todo un arsenal de temas, que van desde ecología, humanidades, ciencia y técnica, arqueología, turismo, historia de Mendoza, obras públicas y los grandes descubrimientos, entre otros asuntos.
También conservó con paciencia franciscana las colecciones de las revistas Tintero y otras de diferentes editoriales; los 85 fascículos de las Memorias del siglo XX, y otras tantas publicaciones.
¿Por qué lo hizo?... Humberto contó que para él fue un hobby, un pasatiempo que lo sacaba de la presión diaria del avance de las obras de construcción que tomaba. "Siempre tenía un momento, al finalizar la jornada, y en los fines de semana, para recortar artículos y proceder a su clasificación, en la que no me ayudaba nadie, salvo ocasionalmente mi hija Liliana, que advertía el entusiasmo que le ponía a la tarea".
Precisamente Liliana, quien lo ha visto por años involucrado en esa tarea, sostiene que su padre, como tantas otras personas mayores, "no olvidan la historia y sus raíces, y alejados de internet, mantienen vigentes la tradición de la transmisión boca a boca de sus conocimientos e impresiones sobre las cosas y la vida, y guardan sus libros cual tesoros, como se honran en nuestras bibliotecas, a veces un tanto desvalorizadas".
Desafortunadamente,en los últimos tiempos comenzó a padecer dificultades visuales (maculopatía degenerativa que afecta la capacidad lectora), y esa circunstancia le ha restado continuidad en su tarea de archivero. Pero sus colecciones están ahí, a la espera de algún alumno que quiera consultarlas o de algún vecino curioso.
La compañía envió sus condolencias a la familia que pidió explicaciones por suprimir las fotos de su hijo, que nació con una malformación congénita y murió a las pocas horas. También volvió a publicar las imágenes.
El conductor de un coche perdió el dominio y atropello a un grupo de espectadores. Fue en una competencia de autos antiguos. Video.