Domingo 19 de mayo de 2013 | 16:36 hs
Eyeworks Cuatro Cabezas debuta en la ficción con una comedia en torno a la fertilidad y la identidad. Muriel Santa Ana, una de sus protagonistas, da cuenta del personaje que marca su regreso a la tevé. Desde hoy, por Telefé.
martes, 22 de mayo de 2012
La última vez que Rafael Ferro y Muriel Santa Ana compartieron una ficción fue en “Ciega a citas”, una adaptación del blog de Carolina Aguirre que retrataba las desventuras de Lucía, una periodista de 30 años, soltera y un poco looser, ocupada en encontrar su medio limón.
Dos años después de aquella exitosa comedia (la tira arrasó en los Martín Fierro), los actores vuelven a compartir pantalla en “El donante”, junto a Carlos Belloso, María Carámbula y María Alche (“La niña santa”). El unitario inaugura el ingreso de Eyeworks Cuatro Cabezas al mundo de la ficción e indaga, a través de trece capítulos, en el terreno pantanoso de la fertilidad y la identidad.
La tira comienza hoy, a las 22.15, por Telefé; en Mendoza se verá por Canal 9 Televida (aún no hay fecha de emisión).
“El donante” cuenta la historia de Bruno (Ferro), un ingeniero adinerado, viudo y sin hijos, cuya vida da un giro inesperado el día en que Violeta (Alche) se presenta como su hija. La joven saca a luz el pasado soterrado de su padre, quien costeó sus estudios con donaciones de esperma. Resultado: Bruno tiene 144 hijos y a por ellos va, con Violeta; a tal búsqueda se suman sus únicos amigos Raúl (Belloso) y Eva, la dueña de la clínica de fertilidad (Santa Ana).
Para la actriz, el personaje marca su regreso a la tevé, tras dos incursiones en el cine (“Un cuento chino” y “Mi primera boda”) y una en el teatro (“La vida es sueño”). “De alguna manera, Eva es el sostén femenino de Bruno y el sostén económico de su casa. Ella es la dueña de una clínica de fertilidad y es allí donde estalla el conflicto el día en que Violeta descubre quién es su padre”, comenta Muriel Santa Ana, desde la oficina de la productora. “A partir de entonces, agrega, todo su mundo se desmorona delante de sus ojos y esto pone en crisis su matrimonio, que es lo que más la afecta”.
Aunque las comparaciones son odiosas, la performance de “Ciega a citas” sienta un antecedente en la carrera de la actriz. Sin embargo, el pasado exitoso no la condiciona para emprender nuevos proyectos: “cada proyecto tiene su sello, su identidad y su tiempo. Yo no soy de quedarme pegada al pasado, siempre miro hacia el presente. ‘Ciega a citas’ significó un salto en lo profesional pero ya lo solté. No estoy pensando en repetir lo que pasó; hoy estoy contenta de estar acá”.
Hoy, el derrotero actoral de Santa Ana discurre entre los estudios de grabación y los escenarios porteños (protagoniza la obra “Todos felices”, en el Paseo La Plaza). “Cuando el personaje me gusta, no me importa el formato. Me gusta actuar, así es que siento cómoda en todos los medios”, resume.
Mariela Encina Lanús- mencina@losandes.com.ar