El Maracaná no es ajeno a la corrupción

Delta, una de las empresas encargadas de la reconstrucción del estadio, dejó la obra y es investigada por financiar a una red corrupta.

domingo, 22 de abril de 2012 - El mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro, sede de la final del Mundial Brasil 2014, fue alcanzado por un escándalo de corrupción cuando una de las tres empresas responsables por su remodelación abandonó las obras para encarar una investigación policial.

Se trata de Delta Construcciones, investigada por la Policía Federal y el Congreso por financiar supuestamente un sonado esquema de corrupción de un ‘bicheiro’ (jefe de red de juego clandestina), que involucra además a un senador, y que despertó gran revuelo político en el país.

La empresa respondía por el 30% del Consorcio Maracaná Río 2014, que también integran las gigantes Odrebrecht (49%) y Andrade Gutiérrez (21%). El templo del fútbol brasileño, famoso por el ‘Maracanazo’ que dio Uruguay al vencer a Brasil en la final del Mundial de 1950, está siendo remodelado por 859 millones de reales, unos 460 millones de dólares.

Del total, el consorcio recibió 320 millones de reales (USD 172 millones) y el resto es financiado por las constructoras, que tienen que contribuir con 45 millones de reales (USD 24,1 millones) cada mes.

Según el diario Folha de Sao Paulo, Delta dejó de abonar en los últimos días 3,76 millones de dólares para pagar proveedores, por lo que sus socias impulsaron su salida, efectiva a partir del 1 de mayo.

Según Delta, las “dificultades para obtener financiamiento bancario para sus operaciones” la obligaron a dejar el consorcio. Ahora, las tres empresas discuten un acuerdo para determinar las obligaciones financieras de Delta con el consorcio antes de salir.

“No hemos recibido una comunicación oficial. En teoría, las constructoras que forman el consorcio deben asumir el lugar de Delta”, dijo Regis Fitchner, jefe de gabinete del gobierno de Río de Janeiro, citado por el diario O Globo.

El consorcio y el gobierno garantizaron la conclusión de las obras dentro del plazo previsto, el 28 de febrero de 2013, a tiempo para recibir la Copa de las Confederaciones. “Reitero confianza en el cumplimiento del plazo y creo que este hecho (salida de Delta) no va a perjudicar el cronograma de entrega de la obra”, dijo el ministro de Deportes Aldo Rebelo.

La remodelación del Maracaná -que arrancó en setiembre de 2010- va en un 50% con 5.200 obreros trabajando. El templo del fútbol recibirá siete juegos de la Copa Confederaciones y cuatro de la fase de grupos del Mundial, además de la final en ambos torneos.

Brasil está en una carrera contrarreloj para entregar a tiempo los estadios de las 12 sedes y culminar las gigantescas obras de infraestructura necesarias para el evento, que hasta ahora presentan importantes atrasos.
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