Recomiendan que los recién nacidos no reciban visitas

Es para favorecer la lactancia, propiciar un mejor vínculo con la madre y el padre, y evitar gérmenes. Hablan padres y médicos.

Edición Impresa: domingo, 25 de marzo de 2012
Recomiendan que los recién nacidos no reciban visitas

Los médicos recomiendan que las primeras 24 horas el bebé este sólo con la compañía de su mamá y su papá.

Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

Entre las costumbres que se adoptan cuando un niño nace está que la familia acuda de manera multitudinaria a darle la bienvenida, mientras el pequeño está intentando todavía sobreponerse de una situación traumática y la mamá otro tanto.

Sin embargo, este mal hábito ha empezado a revertirse de un tiempo a esta parte luego de la recomendación que realizan los médicos de que por lo menos las primeras 24 horas transcurran para el bebé sólo con la compañía de su mamá y su papá, sin visitas, lo cual muchas veces -hay que decirlo- puede generar resquemores entre los parientes cercanos.

"Cuando fui a tener a mi hijo la neonatóloga nos recomendó que lo hiciéramos para favorecer el vínculo con la madre y por el bienestar del niño y para mí fue bueno, sobre todo porque soy una mamá primeriza que tiene que aprender muchas cosas, como a dar el pecho y si hay mucha gente te ponés nerviosa; de esta manera estuvimos muy tranquilos", comentó Laura Merino (34).

El principal objetivo de esta recomendación médica es favorecer la lactancia, pero además es beneficioso para consolidar el vínculo familiar, especialmente con la madre, para que el bebé y ella se repongan de una situación estresante y también para evitar la transmisión de gérmenes.

"Esto es algo que se sabe desde siempre pero que no encontraba mucho eco. Como ahora se promueve la lactancia ha podido instalarse más", explica el médico neonatólogo Germán Barrasa.

Por su parte, el doctor Héctor Andrewartha, jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital Español, explicó que "esto es positivo porque las primeras doce horas son el momento más sensitivo para el bebé, particularmente en cuanto al oído y el olfato, por lo que es importante el contacto y la intimidad".

Desde otra óptica, el obstetra Ariel Calderón, de la Clínica Las Heras (que trabaja con el parto humanizado, ver aparte), consideró que es muy positivo para la mujer ya que "se trate de parto o cesárea se produce un estrés posquirúrgico y durante el parto se dan cambios hormonales en la mamá". A esto agregó que algunas mujeres que tienen cesárea tienen menos leche al principio, por lo cual un mejor contacto con el bebé es beneficioso.

Se trata de una sugerencia y no de una imposición por lo cual en definitiva serán los padres los que decidan cómo hacerlo. En este sentido, Barrasa asegura que la mayoría opta por limitar las visitas al menos durante la internación.

Sin embargo, el neonatólogo explicó: "Suelo aconsejar a mis pacientes que lo extiendan el mayor tiempo posible, al menos los primeros quince días, ya que si hay visitas en la casa la mamá tiende a estar menos con su hijo".

La propuesta es tanto para la mamá como para el papá, el cual tiene cada vez más participación en todo el proceso. Andrewartha estimó que en los últimos años, en el 95 por ciento de los casos la pareja acompaña a la mujer en todo el proceso, desde la internación hasta el alta, inclusive en el quirófano.

Solos y tranquilos

Jésica Canzonieri (28) tuvo a su hija luego de 22 horas de trabajo de parto que la dejaron exhausta y, según le dijeron los médicos, también a su hija que estuvo mucho tiempo en el canal de parto, por lo cual le recomendaron mantenerla en un ambiente lo más tranquilo posible para recuperarse. Así fue que durante más de una semana no recibieron visitas, ni siquiera de sus padres.

Ángel (29), su esposo, evalúa la experiencia como positiva desde cualquier punto de vista: “Compartir esos primeros momentos de un ser humano con la madre y el padre es importantísimo y creo que la va a influir para toda la vida. Y para mí como papá fue una experiencia hermosa que pudiéramos estar los tres solos, como familia. Las visitas te cortan momentos, por ejemplo cuando el bebé está tomando el pecho conversan, preguntan...”. Por otra parte, evaluó que “el aspecto negativo es desde el punto de vista de los parientes porque se complica si no son comprensivos, se pueden molestar y hay que estar dando explicaciones, pero en mi caso no me importó demasiado. Sabíamos lo que queríamos y consideramos que eso era lo mejor para nuestra hija”.

Hay que decir que en los últimos años se han ido instalando con más fuerza conceptos que tiene que ver con el respeto a los tiempos del proceso de parto y a los deseos de la madre, así como todo aquello vinculado al bienestar tanto de ella como del niño en un momento tan decisivo.

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