Los tres mendocinos que nunca hablaron

Se trata de los diputados nacionales Félix, Pinto y Pereyra. Según ellos, la escasa actividad legislativa conspiró contra su tarea.

Edición Impresa: miércoles, 18 de enero de 2012
Los tres mendocinos que nunca hablaron

Guillermo Pereyra (PJ).

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Daniel Peralta - dperalta@losandes.com.ar

Tal vez sea porque la Cámara de Diputados de la Nación tuvo muy pocas sesiones durante el año pasado, siete según denuncian algunos; tal vez porque el debate es un ausente con aviso y sólo se busca la estrategia del desgaste y la caída de los cónclaves legislativos. Lo cierto es que hay tres diputados nacionales por Mendoza que nunca dijeron siquiera una palabra en el recinto del Congreso Nacional. Ellos son los justicialistas Guillermo Pereyra y Omar Félix, y el radical Sergio Pinto.

El dato surge del sitio "parlamentario.com", una publicación electrónica (que también se edita en papel), que todos los años hace un engorroso relevamiento sobre la cantidad de palabras emitidas en el recinto. En 2011 se dijeron 432.180 palabras.

Es cierto que el trabajo legislativo no se circunscribe solamente a decir algo en el recinto sino que hay que empujar proyectos con pares; hay que estudiar temas y llevarlos aprendidos a las reuniones de comisión. Todo eso es cierto y más aún, es en las comisiones donde se cocinan la inmensa mayoría de los proyectos, dado que son muy pocas las normas y resoluciones que generan debate y peleas en el recinto.

También es cierto que estos tres no son los únicos de extremado bajo perfil. Hay 80 de los 257 que nunca hablaron; es decir, un tercio del total no abrió la boca. En esta lista de silenciosos está, por ejemplo, Francisco de Narváez, un dirigente político de muy alto perfil mediático que nunca ha tomado la palabra para decir algo en el tratamiento de alguna ley. Pero, con todo esto, el silencio absoluto para tres de los diez diputados nacionales mendocinos resulta al menos extraño y hasta un indicador.

Otro elemento que influye en el reparto de palabras es que hay jerarquías al interior de cada bloque legislativo y los que suelen llevar la voz cantante son los que cuentan con mayor consideración o más peso político.

El radical Pinto recuerda el dato de las pocas sesiones que hubo en 2011. Además dice: "Cuando lográbamos juntar quórum, en el oficialismo salían todos a pedir la palabra y a estirar la duración de las sesiones. Así es que obligaban a los de la oposición a borrarnos del uso de la palabra para que no se cayeran las sesiones".

"Lo grave es que el Congreso no funciona. No hubo debate y las comisiones tampoco funcionaron", dice el oriundo de La Paz que supo ser intendente de ese departamento y ministro de Desarrollo Social de Julio Cobos.

Del lado del justicialismo, el ex intendente de San Rafael Omar Félix, también indica el escollo del número de sesiones que hubo durante el año pasado y también indica el hecho de que "tampoco las comisiones trabajaron".

Félix también es de los que sostienen que no hubo debate; "salvo tres o cuatro leyes importantes, no hubo grandes debates en el recinto. No hubo funcionamiento y eso no depende individualmente de ningún diputado. Es una situación incómoda".

Para abonar esta hipótesis de falta de debate, hay que comparar la cantidad de palabras dichas en 2011 con las de años anteriores. En 2010 se dijeron 1.070.213 palabras en el recinto. Comparando, las 432.180 de 2011 son el 40% del total dicho el año pasado. Algunos especulan con que el año electoral fue el gran responsable de tan pocas palabras.

El mendocino más hablador fue el peronista disidente Enrique Thomas, quien dijo 3.127 palabras.

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