Es uno de los socios del grupo de trabajo que más premios y menciones ha obtenido en los últimos años, de parte de las revistas especializadas de Estados Unidos.
sábado, 10 de enero de 2009
Santiago Achával es uno de los gerentes operativos de Achával Ferrer, una bodega que ha sabido integrar la sabiduría italiana en vinos, con la cultura argentina, y obtener así un gran reconocimiento internacional.
Este joven entrepreneur es, además, socio de su ex compañero de MBA en Standford, Joe Staenberg, en el proyecto “Hand of God” en Tupungato.
Su nombre está asociado a algunos de los vinos más afamados y premiados de Argentina.
Quién es Santiago Achával y en qué basa su éxito.
- Los vinos de Achával Ferrer están entre los más premiados de Argentina. Este año estuvieron entre los mejores 100 de Wine Spectator, y otras publicaciones especializadas. ¿Cómo se logra tanto reconocimiento?
- Antes que nada me gustaría decir que los reconocimientos no son de ninguna manera míos.
Es un equipo de trabajo el autor de los logros. Que me mencionen a mí es más un factor alfabético que otra cosa. Habiendo aclarado eso, me queda decir que son varios años de dedicación de todo este equipo a una pasión y a una filosofía, sin desviarse del norte que nos establecimos allá en 1998. Eso más el extraordinario terruño mendocino, su suelo y su clima.
- ¿Quiénes constituyen ese grupo de trabajo que menciona, y les haredituado tantos premios y reconocimiento en el mundo?
- El grupo de trabajo está conformado por Manuel Ferrer Minetti, socio y quien supervisa todos los temas de ventas, relaciones públicas, legales. Roberto Cipresso, enólogo italiano y nuestro winemaker, inspirador de nuestra filosofía y métodos de trabajo. Diego Rosso, gerente de Operaciones, a cargo de ejecución en Viñedos y Bodega. Marcelo Victoria, Gerente Comercial.
Diego Burky, Gerente Administrativo, Patricia Lambert, a cargo de Hospitalidad. Juan Carlos Puy y Gabriela Lázaro, en Logística. Lucio Colque, Bodeguero. Prudencio Toledo, Carlos Gómez, Humberto Arce, Marcos Quiroga, y Max Schwartz, Encargados de Finca.Y puedo seguir, porque hay muchas personas más que suman y apoyan y empujan.
- En estos días mencionaron que sus vinos de la línea top están entre los más vendidos de los argentinos, en Vancouver. ¿En un mercado donde todos apuntan al “value”, cómo hace Achával Ferer para posicionarse entre los vinos caros?
- En realidad también apuntamos al “value”, pero entendiendo por “value” el entregar más calidad que la que se cobra, en cada punto de precio. El consumidor necesita vinos de todos los días, y necesita vinos celebratorios (sea por domingo, por cumpleaños o por otro motivo). Pero el consumidor reconoce en cada uno de estos vinos cuando ha recibido calidad por encima del monto abonado.
- ¿Cuándo comenzó en el mundo del vino?
- A pensar y soñar en vino, en el año 1988, durante un MBA que hice en Stanford, California. Los primeros pasos en argentina con mis actuales socios, en 1995 en un par de viajes exploratorios a cuyo. El trabajo concreto de inversión en fincas y producción, en 1998
- ¿Quiénes fueron sus mentores en esta industria?
- Como inspiración de la posibilidad de grandes vinos en Mendoza, recuerdo al estiba reservada Catena Zapata 1990. Catena y sus asesores abrieron caminos que el resto del vino argentino luego recorrió con más facilidad gracias a la tarea por ellos realizada. Roberto Cipresso, nuestro socio italiano y winemaker, fue el que nos enseñó todo lo que sabemos. Luego juntos aprendimos a adaptarnos a las condiciones cambiantes de cada vendimia y cada viñedo.
- ¿Dónde estudió?
- ¿Vitivinicultura? en cada enólogo y winemaker con que tuve la oportunidad de hablar, tanto en Argentina como en EEUU y Europa. En cada libro que busqué y leí y releí. En cada primavera, verano y vendimia que tuve la suerte de trabajar. O sea que soy un autodidacta a medio formar.
- ¿Podríamos decir que Mendoza tiene vinos de terroir?
- Decididamente que sí. Ya está demostrado que Mendoza, como otros grandes países productores, tiene algunas zonas y viñedos que tienen la capacidad de transmitir “carácter” a un vino, tal que su origen es claro.
- Uno de sus vinos se llama Quimera ¿esto significa que estás buscando el vino perfecto, que difícilmente exista en la realidad?
-Sí. Es una manera de, al mismo tiempo, describir el objetivo del vino y de reírnos un poco de nosotros mismos.
- ¿Cómo llegó a ser tan reconocido en el mercado de EEUU?
- Con constancia y coherencia entre los objetivos y el trabajo.
- ¿Por qué escogió Mendoza para invertir en viñedos y no Salta o Río Negro?
- Creo que Mendoza tiene el más alto potencial dentro de la Argentina. Esto sin desmerecer otras zonas, pero teniendo que elegir, nos quedamos con Mendoza.
- ¿Por qué sólo vinos tintos?
- Somos pequeños y creemos que los pequeños deben especializarse si quieren tener identidad en un mercado tan saturado de vinos y bodegas de todo el mundo.
- ¿Qué pasará con los vinos argentinos en 2009, dada la crisis internacional?
- Creo que esta crisis es una estupenda oportunidad para demostrar que el vino argentino, a igualdad de calidad con otros vinos mundiales, es mucho más accesible para el consumidor que desea disminuir su gasto. Representa esta crisis una oportunidad para que nuestros vinos argentinos sustituyan a otros de más precio.
- ¿Cuáles son sus proyectos para el año próximo en cuanto a crecimiento, apertura de mercados, o nuevos lanzamientos?
- Mantenemos el trabajo de calidad y buscamos aumentarlo para responder a la crisis con más calidad. seguimos siempre interesados en abrir nuevos mercados para llevar el conocimiento del vino argentino a cada vez más rincones del mundo.
- ¿En qué etapa se encuentra su proyecto, La Mano de Dios (un vino dedicado al gol del Diego contra los ingleses)?
- Plantado y creciendo. Todavía no hablamos mucho porque faltan años para tener un producto presentable.