Foro
sábado, 17 de mayo de 2008
Los 50 mandatarios de América Latina y la UE que se reunieron ayer en Lima, donde tratan una agenda que incluye el calentamiento global, la inequidad social y la seguridad alimentaria. Coincidencias y discrepancias.
El presidente Chávez se mostró ayer sin ánimos de polémica en el transcurso de la Cumbre.

América Latina-UE: clima y pobreza en la agenda

La Cumbre de América Latina, el Caribe y la UE, que se realiza en Lima, enfatizó en la seguridad alimentaria. Se discutió también sobre biocombustibles.

AP

Lima. Una cincuentena de mandatarios de América Latina, el Caribe y Europa celebraron ayer en Lima una Cumbre consagrada al calentamiento global y a la inequidad social, donde el tema de la seguridad alimentaria ha generado una importante atención.

América Latina, con un fuerte crecimiento económico pero con los mayores índices de desigualdad en el mundo, recibe a una Europa ampliada a 27 países, cuyas preocupaciones corren por el lado del calentamiento global y la crisis alimentaria.

Los jefes de Estado deben llegar a un consenso en temas sobre los cuales hay divergencias, particularmente en una América Latina con una brecha enorme entre los modelos políticos liberales y los de izquierda radical que se encolumnan tras el proyecto de Hugo Chávez.

Si Europa expresa preocupación por el calentamiento global, para el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, el debate entre ecología y progreso está mal enfocado o se hace con verdades a medias.

Esto especialmente en el tema de los biocombustibles -de los que Brasil es un líder mundial con su etanol de caña de azúcar- llamados a ayudar en la descontaminación, pero que restan alimentos que se destinan a poner a funcionar motores.

Los biocombustibles brasileños han levantado recelos en Europa, que teme además eventuales impactos en áreas protegidas de la Amazonia, el pulmón del mundo, que Europa quiere a toda costa sea conservado.

El relator especial de las Naciones Unidas, Jean Ziegler, ha calificado la producción de biocombustibles como un "crimen contra la humanidad".

"Creo que es un poco prematuro para ese debate sobre el impacto en la subida de los alimentos", dijo Luis Rodríguez Zapatero ayer y reconoció que el tema de los biocombustibles "ocupó una parte importante en los debates de la Cumbre".

Venezuela y Bolivia también han criticado los biocombustibles por el profundo impacto para la alimentación en el mundo.

Si en las últimas dos grandes Cumbres de países latinoamericanos -la Iberoamericana de Santiago en noviembre y la del Grupo de Río de Santo Domingo en marzo- exacerbaron conflictos que venían latentes, la cita de Lima ha servido más bien para bajar el tono a las disputas.

En las últimas horas el presidente Chávez debió enfrentar una dura acusación: un informe de Interpol, dado a conocer el jueves, garantiza que no fueron alterados documentos encontrados en computadores de las FARC que ligan a Chávez con esa guerrilla, considerada terrorista tanto por EEUU como por la UE.

Merkel -quien ha tomado el liderazgo europeo junto a Zapatero- enfatizó en la necesidad de avanzar en acuerdos con aquellos países que quieran hacerlo, en alusión a la Comunidad Andina de Naciones (CAN) donde Colombia y Perú presionan para ir en esa dirección, mientras Bolivia y Ecuador no.

La Unión Europea quiere reforzar sus lazos comerciales con América Latina y al menos así lo manifiesta, se preocupa por sus pobres e indigentes. Agencia AFP

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