¿Hay alguna forma mejor de llamar la atención sobre los problemas de América Latina que un megaconcierto? Quizá si, a través de las urnas y la exigencia popular a los gobiernos, pero definitivamente no sería tan convocante y glamoroso como el recital que simultáneamente se realizará esta noche en México y Argentina. Por iniciativa de la Fundación ALAS (América Latina en Acción Solidaria) más de 350 mil personas, en forma gratuita, corearán canciones de Shakira, Alejandro Sanz, Gustavo Cerati, Mercedes Sosa y Fito Páez en nuestro país y con Ricky Martin, Babasónicos, Ricardo Montaner y Chayanne en México.
Como si fuera un Live Aid Latino, el megaconcierto de hoy es un hecho sin precedentes porque nunca una causa solidaria había reunido a las máximas estrellas de la música latinoamericana.
Hoy a partir de las 16 se podrán ver sobre el escenario una fusión de estilos musicales inédita. Las mayores expectativas están puestas en los dúos que podrían reunir a Cerati con Fito Páez o Paulina Rubio con Mercedes Sosa. A diferencia de la abundancia de detalles que los organizadores dan sobre las acciones solidarias que llevan a cabo, se mantiene con total hermetismo cómo será el espectáculo y sólo adelantan que habrá algunas sorpresas.
Con ustedes, Shakira
-Sabemos que vas a compartir el escenario con Mercedes Sosa. ¿Qué significa ese nombre para vos?
-Para mí es una de las figuras más grandes de la música; una de las voces más completas de nuestro folclore y un auténtico símbolo de la sensibilidad. La sigo, admiro su música y tenía muchas ganas de invitarla.
-Si habláramos en porcentajes, ¿cuánta gente va a estos megafestivales por los artistas, y cuánta va identificada con las distintas causas humanitarias?
-Yo creo que el ciento por ciento va por ambas razones. La idea es que la juventud latina pueda expresarse a través de este vehículo que es Alas. Éste es un episodio que será recordado: artistas y empresarios juntos por nuestros niños. Para completar la pregunta tuya, la gente va por los artistas, pero tiene convicción.
-¿Vos decís que si hiciéramos una encuesta, todos sabrían lo que es Alas?
-Sí. El mensaje es bastante claro, cada vez más claro. Alas es un movimiento por los niños latinos de nuestra región, para colocar sus necesidades en el centro de la escena y el debate. Son pocas las veces que hablamos de educar y de nutrir. Es poco el espacio que ocupa la niñez en las agendas de nuestros gobiernos. Queremos lograr tres cosas: concientizar a la sociedad en general, invitar a la gente joven a que se una y use su voz y lograr que el sector empresarial se comprometa. Sólo Carlos Slim (magnate de las telecomunicaciones de México) donó 110 millones de dólares y en total se juntaron 200 millones de dólares, que irán destinados al desarrollo y la estimulación temprana y serán ejecutados por fundaciones afines a estas áreas.
-¿Estar al frente de una fundación mitiga, de alguna manera, ciertas culpas propias de celebridades millonarias?
-No he entendido bien tu pregunta.
-Quería saber si la solidaridad puede partir de la culpa.
-(Se ríe) El movimiento no surge de las culpas, éste es un momento crucial en nuestra historia. Somos nuevos como continente y estos conciertos sirven para que se den cuenta de que América Latina está unida.
-Se te escucha como si adhirieras al sueño bolivariano de la “patria grande”.
-No me metas en esas aguas (otra sonrisa).
-¿Sonó muy chavista?
-Éste es un tema mucho más profundo. Atacar la enfermedad, no los síntomas. Somos la región del mundo más dispar, con la brecha más grande entre pobres y ricos. Hay muy poca movilidad social: nacés pobre y morís pobre.
-Ahora que pasaron algunos años, ¿seguís creyendo que De la Rúa padre era un gran ideólogo?
-Por mi suegro siento un cariño inmenso, indescriptible. Por sus valores humanos como padre, persona y esposo ejemplar.
-Sos de las que creen en los noviazgos largos.
-Ocho años llevo con Antonio.
-¿A esta altura es más probable que los hijos lleguen antes del casamiento?
-Es probable (última sonrisa). Si van ocho años y aún no nos casamos...
CC y agencias