Evaluación oficial
sábado, 17 de mayo de 2008

El Gobierno cree ahora que la dureza del campo lo beneficia

Entiende que por primera vez muestra una situación de ventaja relativa en el largo conflicto con el sector.

Buenos Aires. Por primera vez en 50 días de duro enfrentamiento entre el Gobierno y las entidades agropecuarias, en la Casa Rosada y en Olivos estiman que el viento empieza a soplar a favor. Que la dirigencia del campo se equivocó con su intransigencia al seguir con el paro y que ahora es posible dar la batalla, al menos con posibilidades de empatar la difícil partida de ajedrez que vienen jugando el Gobierno y el agro por ganar el favor de la opinión pública.

Es lo que -palabras más o menos- se escuchó decir a dos ministros que ocupan despacho en la sede del poder. Es también lo que dicen que dijo la presidenta Cristina Fernández, tras las consultas telefónicas realizadas a Buenos Aires desde Lima donde participa de la cumbre de Jefes de Estado de América y Europa. Es lo que varios funcionarios escucharon también decir al ex presidente Kirchner.

La solicitada de la UIA y las asociaciones que agrupan a bancos y al comercio en la que reclaman la vuelta al diálogo es una movida -creían ayer en la Casa Rosada- que contribuye a aislar la protesta agraria y a sumar presión para negociar. Superada la sorpresa inicial que provocó en el poder la continuidad de la medida de fuerza y descartada la idea inicial de hacer silencio de radio y no contestar nada, el Gobierno decidió salir, con prudencia, a fijar posición. Así se resolvió en una reunión realizada en Olivos el miércoles en la que participaron Cristina, el ex presidente Kirchner y el jefe de Gabinete Alberto Fernández. Esa misma noche, Fernández se apresuró a criticar la postura de los dirigentes agropecuarios de solicitar audiencia a la Presidenta y seguir con la medida de fuerza. En una estudiada puesta en escena, el Jefe de Gabinete esquivó a la prensa ayer, pero en cambio el ministro del Interior Florencio Randazzo, salió a despotricar contra el campo. El ministro se mostró "sorprendido" porque la prolongación del paro "es una actitud irracional e irrespetuosa con una presidenta elegida democráticamente, que sigan con el paro y pidan audiencia".
 
Además, el ministro restó importancia a las consecuencias del paro y dijo: "No creo que todo el campo sea igual. Hay cosas que se dicen que son mentiras, como que está todo parado". Y sobre la raíz del conflicto que son las retenciones móviles a la soja, Randazzo dijo que "volvimos a las retenciones del 35% para los pequeños productores, subsidios al flete, arreglamos los problemas con el trigo y la carne, propusimos una agenda de quince puntos y estudiar una modificación para atender el problema del mercado a término". No obstante, Randazzo consideró la idea de que la retención sea móvil "es inamovible.

Si aumenta el valor de los granos, aumentan las retenciones, y si bajan, bajan las retenciones", completó.CC

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