Revista Zero

Rock de colección

Nueve años, número aniversario. Por ahí va la revista que aportó tinta, difusión y estímulo al rock local. Aquí, rebobinamos la historia de la Zero.

Rock de colección
Darío Manfredi y Gaby Góngora, al frente de la revista que refleja el rock de acá.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Cualquier amigo del rock es capaz de recordar, aquí y ahora, la aparición de la Zero. La revista imaginada por los diseñadores Gaby Góngora y Darío Manfredi que logró llenar en esta ciudad la fisura cultural de la gente joven. Con qué: sobre todo con rock local, pero también con cómics, data, cine, cuentos y revelaciones artísticas de diferentes remeras.

He aquí lo fantástico: que cumplan nueve años en circulación. Eso, sin perder jamás la coherencia - basada en la convicción de difundir sólo propuestas originales- siguiendo una línea editorial capaz de rastrear bandas nuevas, siempre visualizando el panorama protocultural desde el riesgo.

Alguien tenía que hacerlo, en Mendoza. Para eso, sumaron un staff que involucra a escritores como Iñaky Rojas, a creadores tipo Andrés Llugany y a mentes despiertas como la de Romina Pesciullesi o Pablo Cicchiello.

No repetir a los viejos y conocidos y sí, por ejemplo, poner en tapa a Cecilia Krill Contesta, una banda de Tunuyán que recién sale al ruedo. Sin dudarlo, la Zero apuesta al talento emergente. Porque su idea, afirman los editores, nunca fue vender masivamente sino servir de nexo, dar a conocer.

A través de 68 números, pues, ha desfilado gente como Parió la Choca, In Puribus, Zonda Projekt, Glamour, Arcangel, Hormigas Negra, Tobogán. Cientos... Ahora, sería difícil pensar la historia del rock local sin la revista Zero.

Rebobinemos: el primer número salió a la calle en el '99 cuando, según dicen, Darío y Gaby cargaron el cochecito del nene con los primeros 200 ejemplares y salieron a ganar kioskos céntricos.

Se ríen. En especial porque se acuerdan que la venta fue sorprendente y que el asunto de bancarla a pulmón nunca se transformó en suplicio. Nueve años después, la tirada es de mil. Y su lectura se ha vuelto adictiva, sobre todo para un público treintañero que caza novedades en materia de música y creatividad local.

Se sabe: en los años que llevan auscultando la escena, el rock mendocino experimentó cambios.

"Es cierto: las bandas apuntan a profesionalizarse desde el principio, piensan los detalles, se ponen a trabajar tanto en el diseño del sonido como en la puesta", advierte Gaby. Y Darío completa: "hay muchas que suenan al mismo nivel que, se me ocurre, Muse; el problema es que todavía muchos están demasiado adheridos a las influencias o se da el fenómeno clon: hay como grupitos de bandas que se asimilan peligrosamente".

Aquí, ¿hay under? "Aquí todo es under", apunta Darío. ¿La razón? Pues la más común y corrientes de las distracciones: "falta difusión". Por lo general, dice, a los grupos les cuesta mucho darse a conocer y en cierto momento hay que agarrar el instrumento y partir.

Entonces, ¿cuál es la ruta? ¿existe una? "Mmm, eso depende de muchas variables. Llegar a Buenos Aires sin contactos puede dejar a una banda exhausta antes de empezar a ver resultados", coinciden. Y aclaran: "No es una cuestión de calidad: hay información, hay apertura, el rock hecho en Mendoza está sonando a la par del mapa internacional".

-¿Qué fue lo peor que le pasó al rock este año?

- Que hubo muchas muertes, muchos músicos que perdimos, y una periodista fundamental: Laura Araujo.

¿Lo mejor? Coinciden: “Tobogán, Cecilia Krill y “Cautiverio” de Lemotive”.

Por lo pronto, son ellos los encargados de testear el territorio y sembrar proyectos para que algo pase.

Han generado los premios Zero (distinción bianual que crece con el tiempo), están subiendo a la red Versión Zero (serie de videos editados sobre recitales de la región que encontrás en My Space.com/ versionzerotv) y continúan con su formato radial, sumando acústicos y entrevistas: hablamos del programa "Zero de una" (al que también se accede a través de MySpace.com/zerodeuna).

Infatigable, la revista tiene, como el rock local, un futuro abierto. Es lo mejor que nos puede pasar. mariana Elena Guzzante - mguzzante@losandes.com.ar