Un año más sin Spinetta: la reveladora charla con un periodista mendocino en los 80

Con motivo del aniversario de su partida, compartimos una charla de Luis que dio inicio a su gran amistad con el mendocino Néstor Nardella.

Un año más sin Spinetta: la reveladora charla con un periodista mendocino en los 80
Un año más sin Spinetta: la reveladora charla con un periodista mendocino en los 80

Corría marzo del ’88 y el ambiente venía sacudido por la reciente pérdida de Luca Prodan, en diciembre del año anterior. Lo que no se esperaba, quizás, era que precisamente ése fuera un año de tantos cachetazos, no sólo para la música.  Es que, recordemos: primero fue la partida de Olmedo y Miguel Abuelo, en marzo; y, luego, la de Federico Moura en diciembre. Se marcaba, para muchos, el fin de una gran década en el rock nacional post-dictadura.

No obstante (y afortunadamente) nuestro país seguía dando a la música algunos cerebros sensibles y brillantes que, en ese mismo momento, también nos recordaban que la historia del rock se seguía escribiendo.

Así, en aquel 1988, como homenaje pero también como celebración de los que permanecían, se llevó a cabo la cuarta edición del festival “Chateau Rock”, en el Estadio Olímpico de Córdoba (más conocido como el Chateau Carreras o el Mario Alberto Kempes).

Ese año la agenda reunía -durante dos días- las presentaciones de Luis Alberto Spinetta, GIT, David Lebón, Los Cadillacs, Raúl Pochetto, Los Enanitos Verdes, Los Violadores y Los Pericos.

Pues bien, fue en ese contexto y a ese acontecimiento a donde llegó el empresario de espectáculos y productor local Néstor Nardella (hoy también conductor y actor), quien en ese momento -con 18 años- daba sus primeros pasos como periodista en una radio local. No imaginaba que ese viaje le traería, además, una larga amistad: “Caminando por los pasillos del Chateau me lo encuentro a Luis, sentado en una escalera cerca de los camarines, muy triste. Me detuve a preguntarle qué le pasaba y me contó que su tristeza se debía a que se había enterado que hacía minutos había fallecido uno de sus grandes ídolos, Alberto Olmedo. Estuvimos charlando por largas horas de nuestro ídolo y desde ahí se disparó nuestra íntima amistad”.

Luego de ese encuentro, y a pesar de su tristeza, Luis accedió a responder las preguntas que aquél joven tenía para él, y que hoy reproducimos, como homenaje al “alma de diamante” (por circunstancias de la vida, esta entrevista nunca se emitió al aire y menos aún, se publicó en un medio gráfico, hasta que Estilo lo hiciera en oportunidad de la muerte de Spinetta, el 8 de febrero de 2012.).

La entrevista completa

Nestor Nardella: - ¿Por qué comenzaste a hacer en tus presentaciones temas grosos como época de Polifemo, de Pescado Rabioso y de Almendra?

- Bueno, creo que es una forma de vivir. Ya tengo 38 años y siento que durante todo este tiempo tuve una enorme cabeza borradora, que no me permitía hacer retrospectiva; lo único que quería siempre era brindar algo que aparecía en mí nuevo y si es posible lo último; el pan fresco, más calentito posible. Y creo que tomando un tema como “Parvas” y adaptándolo a una modalidad sin demasiado pensar cómo, o tomando “Despiértate nena” me siento suficientemente en mi lugar. me da la seguridad de poder escoger otro material viejo. Y es una forma de complacer también al público.  Por ahí en otra época tenía la rebeldía permanente de decir, ‘bueno hago música nueva y se va todo al diablo’. Creo que ahora por ahí me puse más en caja, en relación a eso y yo sé que hay mucha gente que goza mucho con esa música; entonces bueno, por qué no dársela. Eso no significa que no voy a hacer música nueva ¡No saben lo que voy a hacer! ¡No se dan ni una idea!

- Se ha creado una gran expectativa en cuanto a lo que sería la salida de tu album número 21 a la calle, “Téster de violencia”, ¿para cuándo lo tenemos?

- El atraso de la salida de este disco no está provocado por decisiones de tipo artístico; tuve la desgracia de perder una enorme suma de dinero en una operación que hice para comprar una cosa importantísima para la realización de este proyecto. Por lo tanto se empezó a atrasar cada vez más. Estoy a punto de empezar pero no quiero decir cuándo pero por miedo ya, por cábala. (Aquí la grabación se corta, pero Spinetta continúa hablando sobre el disco y sus canciones). - Para imaginárselo hay que darle más cabida al "téster" que a la "violencia". La violencia es el movimiento de por sí, ¿no? Sin la violencia, una célula que se separa una de otra, no podría existir la célula humana, que se multiplica y crece desde la nada, prácticamente.  Yo creo que en la medida en que somos un organismo tan complejo y crecemos, somos permanentemente no solamente el dato que se recupera en la naturaleza de nuestra violencia y de la violencia del mundo, sino que además somos el medidor de ese dato.  En nosotros mismos está el resultado que mide y el aparato que mide esa violencia. Y yo creo que todos nosotros encaramos un idealizado téster de violencia, que enfrenta en los rituales eróticos, en los rituales disciplinarios, en las categorías que te puedas imaginar; la política, la violencia, la tortura o todas las cosas tan atroces o tan benditas como las cosas que pasan en el mundo porque somos hombres, se recuperan en el cuerpo. El hombre es el téster de esa violencia y él habla por sí mismo de esa información.

-¿Qué te inspiró el titulo?

- Bueno podría decir que sería una reconsideración de Privé; sin haberme podido evadir plenamente de las huellas dejadas por Fito en “Lalala”; es decir en “Téster de violencia”, justamente fue el personaje de Fito quien me inspiró el título del disco. Él es un téster de violencia bastante ideal y yo estoy ahí nomás, ¿no es cierto? Y podría decirte que, si bien en un comienzo pensé que la violencia tenía prevalencia, cuando empecé a encontrar las músicas y me di cuenta de que eran músicas hasta relativamente tersas, me di cuenta de que eran como diferentes formas de cuerpos, diferentes torsos, diferentes organismos diría, cantando la misma información que es la que nos conmociona. Por lo tanto, te podría decir que los temas son dulces y agridulces como los cuerpos mismos.

- ¿Sigue abierto el proyecto junto a Fito Páez, “Lalala”?

- El proyecto junto a Fito está abierto para un nuevo disco que vamos a hacer que se llama “Ánima bendita”, que no sé cuándo vamos a empezar a grabarlo pero que lo vamos a hacer en mi propio estudio, una producción casera como “Téster de violencia” y que ya es mucho lo que nos une con el loco como para saber que vamos a hacer varios discos. Algún día hasta hacemos un conjunto.

- ¿Tienen material preparado ya para ese LP?

- Fito tiene material, yo no. Tengo también material pero lo tengo como un segundo material para esta formación. Fito me dijo que tiene ya por lo menos cinco temas para “Ánima bendita” y yo sé que estando con él, ya cuando nos pongamos a trabajar, voy a tener material.

- ¿Aprendiste cosas importantes junto a Fito Páez?

- Sí, sí

- ¿Cómo cuáles?

- Como saber que tengo en él a un hermano del alma, más allá de mis hijos o de mis padres. Tengo en él a un ser de una fuerza y una belleza gigantesca y a mí eso me hace bien, me da onda. Y eso te hace aprender, no sé de qué manera, no es aprender un logaritmo, es aprender a sentir. La música de Fito desde un comienzo ha sido una música que me ha conmocionado.  Por lo tanto cuando nos conocimos y me di cuenta de que somos muy parecidos en un montón de cosas, y que de él hay tanto respeto y tanta admiración y eso es recíproco, supe que nunca me había pasado.

Podría decirte que con Emilio del Guercio antaño logré una comunicación intelectual, afectiva , musical como para decir bueno, estoy consustanciado con tal persona. Pero luego de todos estos años no si no Fito llenó ese lugar para mí.

- Quizás, Flaco, vos no tengas la respuesta pero, ¿considerás que Sumo puede volver a existir alguna vez?

- Es difícil pensar en Sumo sin Luca, pero cualquier cosa que ellos desearan les brindo mi total apoyo, con Luca o sin Luca. Y fue un bajón para todos, para quienes estamos cerca o no de él. Inclusive tengo cierta amistad, cierta relación con Ricardo Mollo y ni si quiera lo llamé a Pettinato que lo conozco también de hace mucho tiempo; ni si quiera lo llamé por un factor de anonadamiento que no lo quería expresar porque era todo una bola mal.  Pero cuando estuve hablando con Ricardo y me di cuenta de un montón de cosas que ellos habían vivido y habían pasado; me di cuenta de que ocurrió lo que debía ocurrir y que es una pena pero que la vida es así.

- Recién hablabas de un idealismo; si bien cambiar el mundo encierra un poquito eso, ¿qué harías vos por esa utopía?

- Bueno trataría de hacer una mujer de barro, y sacarle luego una costilla y hacer una viola, una Stratocaster; no sé, haría una mujer con cuerdas… (risas)./

Néstor Nardella - Producción e introducción: Ximena Niederhauser - Especial para Estilo

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