Política Martes, 14 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Vandenbroele será testigo protegido y complica al kirchnerismo

Señalado como testaferro del ex vicepresidente Boudou, declararía como arrepentido en la causa Ciccone.

Por Lucía Salinas - Especial para Los Andes

El ex testaferro de Amado Boudou, Alejandro Vandenbroele cambió de abogados y se presentó ante el fiscal Jorge Di Lello en la causa Ciccone.

Durante la reunión, Vandenbroele firmó un acta para sumarse al régimen de protección de testigos e imputados del Ministerio de Justicia. Estuvo cerca de 90 minutos en la fiscalía y se labró un acta  a la que sólo pueden acceder las partes.

A semanas de iniciado el juicio oral por la compra de la imprenta Ciccone, en el que podría terminar detenido, Vandenbroele comunicó al fiscal Di Lello que a partir de ayer tiene un defensor oficial, tras la renuncia de su abogado. Ahora se inicia una negociación para ver si el fiscal le da la figura de arrepentido a cambio de información clave para avanzar en la causa. Además, se comprometió a declarar en los próximos días.

Después que Vandenbroele pidió acogerse al régimen de imputado colaborador, se fijó la fecha (secreta) en la que declarará.

La declaración será filmada y documentada y después será el fiscal quien la remita al juez Ariel Lijo quien evaluará si la información proporcionada es verídica y relevante para la causa. En tal caso, el magistrado homologará el acuerdo que se firmó ayer  y se lo aceptará como “arrepentido” y allí podrá acceder a los beneficios del régimen.

Vandenbroele le pidió al fiscal interiorizarse sobre su situación en cada una de las causas en las que se encuentra imputado. Es investigado en la operación que permitió la compra de la imprenta Ciccone, su empresa The Old Fund se quedó con el 70% de las acciones, además
Con The Old Fund Vandenbroele, está imputado en la investigación sobre la renegociación de la deuda que la provincia de Formosa tenía con el Estado y finalmente, es parte de la causa por enriquecimiento ilícito en la que quedó detenido Amado Boudou y su amigo José María Núñez Carmona.

El programa de protección de testigos depende del ministro de Justicia, Germán Garavano, quien entonces tendrá la última palabra sobre las condiciones que se le podrían otorgar a Vandenbroele. En este régimen por ejemplo, ya está incluido Leonardo Fariña, el arrepentido de la causa de la ruta del dinero K.

En agosto, los abogados del operador habían iniciado consultas informales con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para saber si su cliente podía ser incluido en el programa de protección de testigos e imputados de su cartera porque teme por su vida.

Pero las conversaciones fracasaron porque habría pedido un millón y medio de dólares como sueldo. En esas conversaciones, Vandenbroele quería escritas medidas de seguridad, una casa segura y “facilidades económicas”.  El ex testaferro de Boudou estaría asustado porque recibe amenazas. 

Vandenbroele está procesado por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública, delitos que cada uno tienen una mínima de 2 años de prisión y una máxima, de 6 años. En el peor de los escenarios, los jueces sumarían las dos penas máximas y por no tener antecedentes podrían darle una pena de hasta 10 años, estimaron fuentes judiciales. 

El apuntado testaferro comenzó cambió de posición, luego de 4 años de silencio, cuando el 13 de este mes la Cámara Federal de Casación Penal dio vía libre al inicio del juicio al ex vicepresidente y los demás procesados.

CC