Escribe el Lector Martes, 14 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Un peligro en las veredas mendocinas

Desde siempre para quienes vivimos en Los Andes, Región de Valparaíso, viajar a Mendoza ciudad, y sus alrededores, es motivo de innumerables agrados. Nos gusta la limpieza de la ciudad, su amplia y cuidada forestación, los sistemas de transporte público con buses impecables, los muros de las casas y tiendas libres de grafiteros, los siempre bien presentados quioscos de revistas, la inexistencia de perros vagabundos, la amabilidad de sus habitantes y la calidad de los servicios en restaurantes y hotelería como también el profundo orgullo de su población por lo que han generado como comunidad en una zona geográfica más cerca del desierto y  que con esfuerzo la han transformado en un generoso vergel. 

Pero a todo ello, que son algunos de los muchos aspectos positivos para cualquier visitante, es necesario agregar con rapidez, la reparación de varias de las estructuras metálicas que rodean a muchos de los árboles ubicados en las veredas, especialmente en el damero central de la ciudad de Mendoza. A veces las han sacado o han quedado peligrosamente instaladas sobre la acequia lo que las hace aún más peligrosas. Es necesario que se realice una diligente inspección para asegurar que esas áreas muchas veces muy profundas queden totalmente cubiertas por las estructuras metálicas que impidan accidentes a las personas que caminan por las veredas. 

Lo anterior, lo planteo por una propia experiencia con un amigo, quien gracias a la oportuna acción de otro transeúnte no terminó con medio cuerpo dentro de la acequia. Siempre hay espacios para mejorar lo existente y el tema de las tazas de riego de los árboles debe tener la necesaria prioridad para evitar accidentes que generalmente en estos casos afectan principalmente a la tercera edad.  
 
Guillermo Zenteno R.
RUT N° 4.561.857-9
Residente en Los Andes, Chile