Salud Jueves, 28 de diciembre de 2017

Trucos para que lavarse los dientes sea divertido

El cuidado de la boca es un hábito que se aprende desde la infancia y que perdurará en el tiempo.

Por Sunstar GUM Americas con la colaboración de la Dra. Lucía Benites MN 31.796

Establecer una rutina desde pequeños es el primer paso para tener dientes sanos durante toda la vida. Es fundamental comenzar desde chicos a inculcarles el hábito, incluso antes de que les salga su primer diente. Algunos trucos para que lavarse los dientes sea un momento divertido y amigable:

- Involucrarlos en la elección del cepillo: existen diferentes cepillos para todas las etapas de la niñez, con diferentes características, desde sus personajes favoritos hasta con luces “láser” para indicar el tiempo correcto de cepillado. Siempre y cuando el elegido esté diseñado para la edad adecuada y para que quepa correctamente en su boca, dejarlos decidir a ellos es una buena alternativa. Si les gusta, tendrán más ganas de usarlo.

- Utilizar una pasta dental con sabor agradable: la mayoría de las pastas dentales habituales pueden ser consideradas muy fuertes o desagradables por los niños. Para evitarlo, usar sabores que sean agradables para el paladar de ellos y en pequeñas cantidades.

- “El espacio del cepillado”: armar un lugar especial en el baño donde estén todos los materiales para lavarse los dientes. Por ejemplo, contar con un recipiente especial para guardar el cepillo y pasta o contar con una escalera para que alcancen a lavarse los dientes.

- Utilizar kits portátiles divertidos: una de las formas para que los chicos adquieran el hábito es dándoles un kit divertido para que pueden llevar en sus mochilas al colegio e inculcarles la importancia que tiene el cuidado dental.

- Tabla de recompensas: no hay nada que les guste más a los niños que recibir premios por su buen comportamiento. Por eso, una tabla de recompensas por cepillarse los dientes puede ser una buena opción.

- Ser el ejemplo: a los niños más pequeños les encanta copiar muchas de las cosas que hacen sus padres. Una buena opción es realizar el cepillado junto a ellos para que puedan ver cómo lo hacen e intenten copiarlos. Esto lo ayudará a familiarizarse con el proceso.