Arquitectura Domingo, 26 de noviembre de 2017

Tendencias en interiores: “Diseño emocional”

Hoy presentamos los espacios humanizados, según la mirada de Ilse Crawford.

Por Lic. Laura Gilabert - Diseñadora de interiores

Diseñadora de interiores, académica, directora creativa y fundadora de StudioIlse, Crawford trabaja con la visión de “subjetivar”, es decir, de poner las necesidades de los humanos en el centro de todo lo que ella hace. 

Nacida en Londres en 1962, Ilse tiene una forma particular de ver el diseño. Su trabajo está esencialmente enfocado en percibir el espacio desde el punto de vista del ser humano, y en como éste interactúa en los espacios donde vive.

“Nosotros pasamos el 87% de nuestras vidas dentro de edificios; su diseño afecta cómo nos sentimos y cómo nos comportamos. El diseño es una herramienta para mejorar nuestra humanidad, es el marco de nuestras vidas”. Con estas palabras, Ilse Crawford habla del diseño de interiores en su capítulo de la serie documental de Netflix, “Abstract”.

El enfoque que le da al diseño aporta una mirada nueva al interiorismo; deja a un lado la necesidad de crear espacios que sean solo lujosos, extravagantes de moda o simplemente funcionales, para pasar a otros conceptos más importantes como la experiencia humana y el comportamiento humano dentro de los mismos. Su trabajo se basa en crear ambientes donde las personas se sientan cómodas; espacios públicos que sean como estar en casa y hogares contenedores que tengan sentido para las personas que viven en ellos.

Ilse estudió historia de la arquitectura en Bedford College, en la Universidad de Londres.  Antes de introducirse al mundo de los interiores, trabajó como sub-editora en la revista inglesa The Architect’s Journal. En 1989 fundó la revista Elle Decoration y luego se mudó a Nueva York para trabajar en la firma Donna Karan.

En 2001 fundó en Londres su propio estudio de diseño, StudioIlse. Desde entonces viene realizando  proyectos que abarcan los campos de diseño de interiores, identidad de marca y diseño de producto. Entre los más importantes se encuentran la terraza en Soho House que hizo famosa la serie Sex and the City de Nueva York, el restaurante de Hong Kong Duddell’s y diseños para Ikea.

Valores emocionales

Con su particular mirada del diseño, Crawford se esfuerza por comunicar en sus espacios no sólo lo visible del mismo, sino también lo que se siente permaneciendo en ellos. Esto lo hace a través de lo que ella llama “valores emocionales”, buscando crear espacios que afecten a las personas a través de los cinco sentidos, generando experiencias positivas en esos interiores.

Por lo tanto, su enfoque de diseño está más centrado en el disfrute de la vida que en el estilo. Crawford aboga por la idea de que para vivir dentro de un espacio se debe incorporar un verdadero sentimiento de hogar. Una casa debe tener alma, algo metafóricamente similar al sentimiento de un abrazo. Los seres humanos son seres emocionales e inteligentes y, como tales, necesitan conectarse con sus espacios.

El bienestar y la empatía son sus pilares al momento de proyectar. Por eso, para ella, un proceso esencial al momento de realizar un proyecto es interrogar y entender al cliente, su entorno y también piensa en el diseño a partir de ciertas consideraciones específicas como por ejemplo:

Iluminación. El nivel de iluminación afecta también muchos otros aspectos tales como la comodidad, el estado de ánimo y la salud. Asimismo, siempre considera que el color de la luz tiene un significado emocional.

Color. Para la mayoría de las personas, el color funciona como un sistema de signos. Estos signos pueden evocar estados de ánimo y son para Ilse una herramienta poderosa a la hora de articular mensajes de comunicación visual.

Materialidad. Las formas y objetos con las que se materializan los ambientes también pueden proporcionar disparadores sensoriales. Por ello la diseñadora pone énfasis en los objetos personales que contengan un significado para sus clientes.

Por último, Crawford es una fiel creyente de compartir su mirada del diseño humanizada. Por eso, dedica gran parte de su tiempo a dar clases en distintas academias y a repartir sus conocimientos de diseño a través de sus libros, donde nos hace reflexionar sobre el por qué y cómo su trabajo puede ayudar a mejorar la vida de las personas.