Sociedad Martes, 14 de noviembre de 2017

Juntan firmas para que la mansión Stoppel sea otra sede del museo Fader

A través de una petición en change.org quieren que se revea el destino del futuro museo Carlos Alonso.

Por Redacción LA

Un pedido en la plataforma Change.org ha comenzado a juntar firmas para que la restaurada mansión Stoppel, ubicada en pleno corazón de la Quinta Sección de Ciudad, sea utilizada como una segunda sede del museo Casa de Fader y que se revea mantener el pre-acuerdo para que el edificio se utilice como "Museo Carlos Alonso", como anunció el Gobierno.

En el pedido solicitan que se revea el decisión de convertir la antigua casa Stoppel, declarada Patrimonio Cultural, en el "Museo Carlos Alonso", y que se estudie la posibilidad de que la casa sea la segunda sede del Museo Emiliano Guiñazú Casa de Fader.

 

 

“Entendemos, que el uso que se pretende dar a la Casa Stoppel como sede de la obra de un único autor, no es ni representativo de la riquísima cultura artística que tiene la provincia, ni aporta soluciones a la situación actual antes referida”, afirma el texto a través del cual se realiza el pedido.

Además afirman que gran parte de las obras, que se encontraban en el Fader y forman parte del patrimonio artístico de la provincia, llevan años guardadas en depósitos por falta de espacio pata si exhibición.

A poco de su publicación, el pedido ya ha cosechado cientos de firmas.

 

 

“Mansión Stoppel - Museo Carlos Alonso”

Con el objetico de crear un museo homenaje al artista mendocino Carlos Alonso, en 2014 el gobierno de la provincia empezó los trabajos de restauración de la mansión ubicada en calle Emilio Civit al 300. 

La idea, que ha sostenido la gestión actual de Cultura, es que el edificio histórico albergue en forma permanente ilustraciones y pinturas del consagrado artista nacido en Tunuyán en 1929.

 

 

“Mansión Stoppel - Museo Carlos Alonso”, con este nombre la secretaría de cultura busca generar un espacio similar al “Museo Emiliano Guiñazú - Casa de Fader”.

Cinco años atrás, cuando Alonso se enteró de esta posibilidad, se mostró sorprendido y manifestó que era “una propuesta muy gratificante, movilizadora” y agregó que todo artista espera que su obra trascienda y “pase a formar parte de la comunidad y del patrimonio”.