Más Deportes Martes, 17 de abril de 2018 | Edición impresa

Sigue la carrera para el Lobo

Anoche Gimnasia y Esgrima igualó ante Central Córdoba de Santiago del Estero. Con este resultado todo se resolverá el próximo domingo.

Por Juan Azor - jazor@losandes.com.ar

En una noche de malos rendimientos, y frente a un rival de enorme jerarquía, Gimnasia no pasó del 1-1 y extendió la angustiosa definición de este Pentagonal hasta por lo menos la próxima fecha. 

En caso de que los rivales de anoche ganen, deberán jugar un partido definitorio en cancha neutral. Fue un primer tiempo de vuelo bajo y balón por los aires.

La visita le sacó más réditos a ese trámite friccionado, de lanzamientos largos y apuestas a la segunda jugada. La velocidad de los hombres de punta visitante armó algunos desequilibrios en la última línea local, aunque cuando hicieron pie Mondino y Marín, la acción se trasladó a la zona media.

Antes, tras el primer cuarto de hora, llegaron una tras otra las acciones más claras de la etapa. Primero fue Vella quien paralizó las almas locales con esa definición exquisita que cayó en el techo del arco. 

Respondió Gimnasia con un tiro libre de Llama que se fue apenas por encima del travesaño y la visita exigió a Viola tras una acción que volvió a involucrar a Romero y Vella. Poco para lo mucho que habían ilusionado en la previa. Faltó control de balón y un primer pase más claro.

Ninguno quería equivocarse y para ello el balón debía estar lejos del arco propio. Entonces, el pelotazo fue el argumento más utilizado. Llama estuvo impreciso y por las bandas no prosperaron Espinosa ni Cucchi.

¿Conclusión? Palacios Alvarenga estuvo muy solo frente a cada lanzamiento frontal. Por eso, con el correr de los minutos, y aunque el Lobo creció en protagonismo, siguió anémico en ofensiva.

Lo que siguió en el inicio del complemento fue decididamente peor. Central Córdoba se hizo dueño de los tiempos y el balón. A esa altura era malo el juego del Lobo, que se veía superado y sin poder salir del asedio al que era sometido.

Es cierto que la visita tampoco encontraba profundidad en sus ataques, pero jugaba lejos de su arco y el empate empezaba a verse como un buen negocio.

Los del Parque extrañaban el desequilibrio de Cucchi, quien estaba lejos del nivel habitual. Igual el juego seguía siendo de lucha y entrega. 

El balón estaba más tiempo en el aire que bajo la suela de algún romántico decidido a cuidarla. Y en ese trámite encontró la ventaja la visita.

Central Córdoba consiguió un córner, uno de los alcanzapelotas la devolvió rápido, Briones rechazó defectuoso, Viola alcanzó a sacar y Jara anotó.

De ahí en más fue decidido lo de Gimnasia. Lo fue a buscar con todo lo que tenía y llegó el penal sobre el pibe Romano que Palacios Alvarenga convirtió.

Incluso pudo ganarlo en ese remate de Aguirre que sacó un defensor en la línea. Había angustia por doquier y los corazones blanquinegros latían al ritmo de un equipo que dejaba el pellejo en cada jugada.

Sin embargo no hubo milagro. Gimnasia postergó un tiempo más el festejo y ahora deberá hacer bien los deberes en Río Cuarto.