Turismo Domingo, 11 de febrero de 2018 | Edición impresa

Santiago de Chile en primera persona

Josefina (36) nació en Buenos Aires. Desde hace cinco años vive en Santiago de Chile donde, además, inició un proyecto textil We Are Poncho.

Por Por Josefina Lastra

Lo que más le gusta: El barrio en que vive, cerca del cerro y muy tranquilo. Hay caballos, conejos y hasta se puede cruzar con una vaca en medio de la calle.  

Lo que menos le gusta: el smog.

Una calle: Avenida Italia.

Un no ritual en la ciudad: ir a un mall un sábado o domingo a la tarde en auto, en especial, si llueve. Simplemente no salís más del estacionamiento. 

Recomienda

Sábado de picnic. Ir al Parque Bicentenario en Vitacura. Me encantan los picnics por lo que, antes de ir, pasamos por Café Clementina que tiene unos sandwich y ensaladas espectaculares. Si vas un domingo, Clementina está cerrado pero está el restaurante Mestizo al final del parque que  a mí me encanta (aunque algunos amigos lo tildan de caro para lo que es). El parque es un oasis en la ciudad; es enorme y se presta para ir solo con un libro, acompañado con quien quieras, en familia y también con el perro. Al ser bastante nuevo, los árboles todavía no dan tanta sombra pero la Municipalidad pone sombrillas y reposeras.

Café Clementina. Los Conquistadores 2242, Providencia. Santiago de Chile.

www.cafeclementina.cl

www.facebook.com/clementina.cafe

Mestizo. Avenida Bicentenario 4050, Vitacura, Santiago de Chile. 
mestizorestaurant.cl

Un café porteño. Cuando me agarra nostalgia de Argentina me hago una escapada a Sabor de Buenos Aires en la calle Las Dalias en Providencia.

Unas ricas medialunas, facturas, empanadas, milanesas, me trasladan al otro lado de la Cordillera. En Santiago no hay tantos ¨cafecitos¨ en el sentido argentino (y porteño) de la palabra. Eso se extraña y este lugar ayuda un poco.

Sabor de Buenos Aires. Las Dalias 2892, Providencia, Santiago de Chile.

www.facebook.com/saborbuenosaires
 
Vistas panorámicas y deporte. Subir el cerro Manquehuito es una experiencia que merece la pena. No requiere ser deportista ni tener grandes habilidades… Sí un buen calzado. En la cima la vista es espectacular y hace que cualquier esfuerzo haya valido la pena. Para los que se animan -admito que no es mi caso- se puede ir más arriba y subir el Manquehue, el cerro más alto del valle de Santiago.
 
Sabor patagónico. Heredé de mi mamá el gusto por el buen comer. A ella le fascina la centolla y a mí también. Por suerte mi marido me acompaña y le encanta el cordero. El Mesón de la Patagonia -en Lo Barnechea- combina los dos platos y se ha convertido en uno de nuestros lugares preferidos.

El lugar es muy tranquilo, un restaurante de barrio que, desde afuera, pasa totalmente desapercibido. Me animo a decir que el mejor cordero y la mejor centolla se sirven ahí. Un tip: si te registrás en la página web te hacen un 10% de descuento.

El Mesón de la Patagonia. Lo Barnechea 1223, Lo Barnechea, Santiago de Chile.

www.meson.cl