Más Deportes Sábado, 11 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Sandboard: descender sobre los filos del desierto

Este deporte, que va ganando cultores tiene un origen incierto. En Mendoza, sus adeptos tienen en El Nihuil un escenario inigualable.

Por Mauricio Videla - mvidela@losandes.com.ar

Algunos atribuyen en la bella costa brasileña, en Florianópolis, el inicio del sandboard como deporte.

Un descenso en la arena protagonizado por los amantes de las olas para poder combatir el aburrimiento sin mar, Otros sitúan sus orígenes en Europa o hasta el milenario Egipto es escenario de las historias que se transmiten de boca en boca.  

Influenciado por el surf, el sandboard siempre estuvo a las sombras de su primo cercano: el snowboard. Sin embargo los raiders (o corredores) no reparan en sus orígenes y simplemente se lanzan arena abajo buscando adrenalina. Una ventaja: esta actividad no depende del estado del mar (como dicen que ocurrió en la Isla de Santa Catarina) ni tampoco si hay nieve. 

Los paisajes son parecidos, spots en los que la arena va dibujando caprichosamente recorridos calientes sobre el rostro virgen del desierto.

Para muchos los mejores lugares para practicar este deporte a cielo abierto son: Swakopmund (Namibia), Duna Grande (Perú), las rutas del Rally Dakar Argentina-Chile: Cerro Medanoso y Mar de Dunas (Chile) y el Nihuil (Mendoza), Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Desierto Victoriano (Australia), Valizas ( Uruguay), Florianópolis (Brasil) y Samalayuca (México).

“En la Argentina se empezó a conocerlo en los '90. En ese momento recuerdo que empezamos hacer una tabla muy artesanal. ¡No te imaginás lo sólo que estábamos!”, contaba en una entrevista Fabian Orsi, raider argentino y creador de la Asociación de Sandboard de Argentina.

“Cuando aparece Internet empezamos a darnos cuenta de que no éramos los únicos que estaban tirando tablas por la arena. Comenzamos a comunicarnos con gente que hablaba nuestro idioma”, señala Orsi en una entrevista de Clarín.   

Del Nihuil al parque Telteca. En Mendoza no es mucha gente la que practica el sandboard, sin embargo pequeños grupos nómades disfrutan de las dunas que de San Rafael (enormes montañas de arena que se extienden por una superficie de 80.000 hectáreas). 

El constante viento que hay en algunas zonas (las más altas) lejos de ser una molestia juegan a favor de este deporte, ya que se alcanza aún más velocidad si se usa adecuadamente.

La llegada hasta este sitio se puede hacer únicamente a través de las dunas con un vehículo 4x4, O también viajar al norte lavallino y surfear en los Altos Limpios, frente a la reserva Telteca.

 

Qué es el Sandboard 

El sandboarding es un deporte que consiste en el descenso de dunas con tablas especiales parecidas a las del snowboarding. Pertenece a la categoría de deportes extremos por el aumento de adrenalina que experimentan quienes lo practican.

Tiene las mismas líneas de acción que el snowboard, es decir uno mismo puede definir el estilo que quiere desarrollar. Se practica principalmente en dunas.

Entiéndase por duna cerros de arena desde la base hasta la cima; aunque también se puede hacer en cerros cubiertos de arena.

En Argentina se destacan las dunas del balneario Pinamar y el desierto de Nihuil, 75 kilómetros al suroeste de San Rafael, en Mendoza. El desierto de Nihuil ocupa 80.000 hectáreas de arena, ideales para hacer sandboarding.

Cuenta con dunas que alcanzan hasta 200 metros de altura, a las que se accede a través de vehículos 4x4 dispuestos por diversas empresas.