Fincas Sábado, 27 de enero de 2018 | Edición impresa

Recomiendan volver a las napas cuando hay pocas precipitaciones

Desde el INTA aseguran que un buen manejo del agua subterránea permite cubrir la demanda de agua de los cultivos.

Por Redacción LA

Lejos quedaron ya las constantes y abundantes precipitaciones que convirtieron a las napas en una amenaza. Ahora, los pronósticos estiman un verano con una elevada variabilidad climática, altas temperaturas y escasas precipitaciones.

En este contexto, técnicos del INTA aseguran que un buen manejo del agua subterránea permite cubrir la demanda hídrica de los cultivos. 

Recomendaciones técnicas

De acuerdo con Pablo Bollatti, especialista del INTA Marcos Juárez, Córdoba, “las napas generan un aporte extra de agua en momentos en que las precipitaciones no alcanzan para cubrir la demanda hídrica de los cultivos”.

“Esta importancia se fundamenta en el aporte de agua capilar, de hasta un metro por sobre el nivel freático, que puede realizar a la zona del suelo donde se posicionan las raíces de los cultivos”, detalló el técnico, quien advirtió que “la profundidad de las raíces de los cultivos varía, como así también la profundidad óptima de la napa para que los cultivos expresen su máximo potencial”.

Numerosas investigaciones aseguran que la banda óptima de utilización de la napa freática por los cultivos en suelos sin impedimentos físicos oscila entre 1,40 a 2,40 metros para el maíz; entre 1,20 a 2,20 metros para la soja y entre 0,70 a 1,65 metro para el trigo.

En este sentido, Bollatti subrayó la necesidad de monitorear y conocer su nivel para saber si van a resultar favorables o perjudiciales para los cultivos y, en base a esta información, elaborar una estrategia para la campaña.

Para esto, recomendó tanto la construcción e implementación de un freatímetro en un lugar donde no tenga influencias del terreno, caminos con desnivel, zanjas, canales, árboles o bombas, como así también el asesoramiento de un ingeniero agrónomo.

En el caso de no contar con esta herramienta, el INTA Marcos Juárez dispone de una red de monitoreo freático de periodicidad quincenal que permite conocer de manera precisa la profundidad freática.

A su vez, este monitoreo se relaciona con la ocupación del suelo en dicho período lo que permite conocer bajo qué condiciones se desarrollan los cultivos.

Construcción del freatímetro

Para construir un freatímetro, se debe tomar un caño de PVC de 2 pulgadas de diámetro y 4 metros de largo. Desde el extremo de la boca ensanchada se medirán 30 centímetros para, a partir de ahí, realizar una serie de perforaciones cada 10 centímetros con un taladro provisto de una mecha de 8 milímetros o menos.

Luego, se entierran 3,70 metros del caño con un barreno de torsión de 2 pulgadas de diámetro, dejando sobre el nivel del suelo los 30 centímetros sin perforar. Posteriormente se cortará la boca ensanchada del caño a fin de dejar una distancia boca-tierra de 20 centímetros.

Una vez colocado, es importante quitar el agua con barro de su interior con una sonda y colocar una tapa. A su vez, se deberá realizar un aporque de tierra a los costados del caño para fijarlo y evitar filtraciones desde la superficie. El freatímetro debe estabilizarse durante 48 horas.