Sup. Economía Domingo, 1 de octubre de 2017 | Edición impresa

Qué hacer con los ahorros: del plazo fijo al fondo común de inversión

La rentabilidad promedio por encima de la inflación ha impulsado la toma de nuevos instrumentos financieros por parte de los pequeños ahorristas. La compra de títulos este año ha rendido por encima de la adquisición de dólares.

Por Laura Saieg - lsaieg@losandes.com.ar

Los Fondos Comunes de Inversión (FCI) son un instrumento financiero que ha tomado protagonismo en este último año, principalmente impulsado por el inversor pequeño que ha volcado sus ahorros en este mecanismo que está dejando -en muchos de los casos- una rentabilidad mayor que la que puede dejar ese mismo dinero en un plazo fijo o dólar. 

El crecimiento exponencial en lo que respecta a cantidad de clientes que optan por colocar el dinero en los FCI ha estado atado al buen rendimiento de las Lebac, producto que está dentro de las carteras de los fondos y que el año pasado tuvo un rendimiento anual de 38%.

Así las cosas, los inversores minoristas se animan a dejar de lado la compra de dólares o el plazo fijo, dos de las opciones más elegidas por los mendocinos, y direccionan sus ahorros a los FCI, producto que ofrecen dos grandes jugadores: entidades bancarias que tienen sociedad gerente de fondo común y por el otro, entidades relacionadas al mercado de capitales. 

La popularización de estos se debe a que en gran medida la tasa de rendimiento en promedio puede dejar una renta de 24%, mientras que un plazo fijo deja una renta de entre el 21% y 22% anual y el dólar, 20% aproximadamente. 

En el caso del producto hoy estrella, la rentabilidad se mueve por encima de la inflación estimada para este año     -22%, según las consultoras privadas-, mientras que el resto de las alternativas lo hacen por debajo, lo cual las hace opciones menos rentables. 

De hecho, según un reporte de la consultora financiera First, la participación de personas físicas que invierten en FCI se duplicó en el último año, pasando de 179.000 cuentas minoristas a 368.000.

Según Tomás Farías, analista de investigaciones del Grupo First, los plazos fijos fueron perdiendo ponderación sobre el total de las inversiones. En agosto de 2016, representaban el 42% de los depósitos totales y, a agosto de este año, descendieron a 36%.

En cuanto a volcarse a uno u otro mecanismo de inversión, los especialistas en la materia señalaron que muchos optan por diversificar el riesgo y tienen colocados sus ahorros en dólares o fondos y, aquellos más conservadores, que prefieren no arriesgar o probar, continúan con su dinero en un plazo fijo. 

Sin embargo el economista Daniel Garro, de la consultora Value, indicó que cada vez más inversores pequeños se vuelcan a los FCI y dejan el dólar y el plazo fijo. Los motivos de esta tendencia, según el especialista, son varios: “En primer lugar, porque las tasas de plazos fijos casi siempre son negativas en términos reales, lo que implica que pierdes capital cuando el plazo se cumple.

Segundo, el dólar da la sensación de estar quieto y que sólo te resguarda el capital, no tienes renta extra. Tercero, hay un marketing muy fuerte de los bancos para inducir a los pequeños ahorristas a entrar a los FCI que ellos tienen armados, asegurando tasas, y eso da la sensación que te genera renta al cabo de un tiempo que, con dólar quieto, genera la sensación que ganas algo en dólares”, remarcó el profesional. 

Concordó con ello el economista Marcelo Licanic, quien señaló que la rentabilidad en pesos hoy de los fondos es más alta que la de los plazos fijos. Además, otra causa por la cual muchos se cambian “es que ofrecen una liquidez superior al plazo fijo, por lo que puede transformarse en efectivo en 24 horas. Mientras, con los fondos contra el dólar pasa lo mismo. A pesar de que prevén que suba un poco, la moneda estadounidense estará al orden del 20% anual, por lo tanto los FCI rinden también más”.  De hecho, más allá de los pequeños inversores, muchas empresas vuelcan sus ingresos para pagar sueldos u otros gastos a este producto para poder sacarle una renta extra. 

A pesar de todos estos beneficios, Garro indicó que ingresar a un FCI no deja de ser una inversión, y con ello un riesgo. Sin embargo, “el asesoramiento es primordial para no ingresar a cualquier tipo de cartera que luego deje una renta muy baja o se pierda dinero. Por ello, antes de entrar es primordial recibir la recomendación de un profesional en la materia que esté fuera de una entidad bancaria, que seguramente dará un panorama claro de toda la oferta que hay en el mercado, que es inagotable”, explicó. 

 

¿Qué son los FCI?

Un Fondo Común de Inversión se constituye cuando un grupo de personas con similares objetivos de inversión aporta su dinero para que un profesional lo administre (un banco o una institución financiera), invirtiendo en una cartera diversificada de activos, como pueden ser Lebac, títulos, acciones, dólar, etc. El monto mínimo de entrada es de $ 1.000. En los países desarrollados, los Fondos son un instrumento de inversión muy usado, en continuo crecimiento. Actualmente, en Estados Unidos, por ejemplo, representan uno de los sectores financieros más importantes en volumen de activos, seguidos por los bancos comerciales y las compañías de seguros. 

Cuando se decide invertir en un FCI la persona debe recurrir por única vez a una entidad bancaria o hacia una empresa independiente que cuente con una cartera de este tipo de productos. 

Según explicó Fernando Galante, lo primero que hay que hacer es abrir una cuenta en una Sociedad Gerente de FCI. Para eso se pide llenar un formulario de apertura, similar a la cuenta bancaria, con DNI y copia, un impuesto que certifica domicilio y presentar el origen de los fondos. "Si son ahorros, los bonos de sueldo o los pagos de monotributo; si por ejemplo del auto, el formulario de venta, etc. De ese modo se demuestra que los fondos a utilizar son lícitos", explicó. 

Galante contó que todo este proceso es on line y a las 24 horas de haber realizado este perfil se puede empezar a operar. Esta operativa de suscribir (comprar) y rescatar (vender) de un FCI se puede hacer a través de home banking o en cajero automático. Asimismo, por medio de la web, el inversor también podrá realizar movimientos entre fondos o de la cartera en donde haya depositado sus ahorros.

Por su parte, Alfredo Saieg, agente de negociación, mencionó que cuando una persona invierte en un FCI compra una cantidad determinada de cuotas partes. En base a ese valor adquirido se calculan tanto las ganancias como las pérdidas. 

 

 

Tipos de fondos

En el mercado hay diversos tipos de FCI. Estos dependen principalmente de cómo está compuesta la cartera y, en base a ello, la renta que puede ser fija, variable, mixta, de dinero o cerrados.

En este sentido, los de renta variable son fondos que invierten principalmente en acciones listadas en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, otros lo hacen en otros mercados de América Latina (especialmente el Mercosur), Estados Unidos de Norteamérica o Europa (a través de inversiones directas o CEDEARs). La cuota parte está denominada en dólares o pesos y su horizonte de inversión es largo. Por lo general éstas son usadas por aquellas personas más arriesgadas y que no necesitan el dinero en el corto plazo. 

Luego están los de renta fija, que son fondos que invierten principalmente en títulos de deuda pública y/o privada (títulos públicos, obligaciones negociables, etc.). Unos invierten en instrumentos de deuda argentinos, otros lo hacen en activos del exterior en forma directa o a través de CEDEARs (tanto de acciones como de bonos corporativos extranjeros). La cuota parte está denominada en dólares o pesos y su horizonte de inversión es flexible. “En ellos se ubican por lo general las Lebac a corto plazo y son los elegidos por los inversores más conservadores, ya que por día se puede sacar el dinero o una parte de lo invertido, y la rentabilidad promedio, si la cartera en gran parte está compuesta por las letras del Banco Central, corresponde al 25%”, detalló Fernando Galante, de la empresa Chimpay,.

En tercer lugar se ubican los de renta mixta, con los que se puede invertir en una combinación de acciones y títulos de deuda como los descriptos en los casos anteriores. La cuota parte está denominada en dólares o pesos y su horizonte de inversión puede ser corto, mediano, largo o flexible. 

Luego se ubican los fondos de mercado de dinero, donde entran Fondos de Plazo Fijo y  los Fondos de Mercado de Dinero. Estos construyen sus carteras con depósitos en entidades financieras (principalmente depósitos a plazo fijo y colocaciones a la vista en entidades financieras) y deben mantener en todo momento, al menos, un cuarenta y cinco por ciento (45%) del patrimonio en colocaciones totalmente líquidas. La cuota parte está denominada en pesos o en dólares y su horizonte de inversión es, por el carácter de sus activos, corto. 

Finalmente están los cerrados, que pueden tener variados objetivos de inversión que incluyen proyectos en la economía real (por ejemplo: proyectos agrícolas o inmobiliarios). La inversión de estos son de mediano o largo plazo.

A la hora de invertir, Galante contó que dependerá el objetivo de la persona, ya que “hay un fondo para cada necesidad. En este aspecto, si el horizonte de sus ahorros es hacer un pozo para jubilación y la persona tiene 40 años, el objetivo es enfocarse en un fondo más riesgoso que contenga Lebac a largo plazo, títulos, acciones, etc. con mayor rentabilidad. Pero si el fin es guardar el dinero por un lapso corto, luego de la venta de un auto, una casa, y quiere invertir ese fondo al corto plazo, lo ideal es ingresar a uno más conservador, que en su cartera tenga más del 80% o 90% en Lebac a 30 días, o que tenga cheques de pago diferido, cauciones”, precisó el profesional. 

 

Rentabilidad y beneficios

La rentabilidad de los FCI dependerá de cómo está compuesta la cartera y si estos son más conservadores o arriesgados. 

De este modo, según mencionó Galante, “la rentabilidad de una cartera conservadora, como por ejemplo una que nosotros tenemos, el 80% está compuesta por Lebac a corto plazo y deja un rentabilidad anual del 25%. Mientras que otro de los fondos, que es más arriesgado, ya que maneja Lebac a plazo largo, maneja una rentabilidad del 45%”. 

Coincidió con ello Saieg, quien contó que la estrella de este producto llegó luego de que el año pasado muchos de los fondos tuvieron un rendimiento superior al índice Merval de la Bolsa de Comercio porteña (+45% en el año), con ganancias de entre 46% y 75%.

Además de la rentabilidad,  detalló que, para el caso de las empresas, los FCI tienen el beneficio de estar exentos al impuesto de débitos y créditos, mientras que para las personas físicas, el dinero colocado en este mecanismo está exento del impuesto a las ganancias.

Con respecto a los costos que cobran las administradores y entidades bancarias por administrar y custodiar el dinero, el mismo variará según el tipo de fondo, pero se ubican entre el 1% y el 3% anual. Para el caso de los FCI más conservadores y con rentabilidades más bajas, el costo que cobrarán será el más bajo, mientras que los más arriesgados que necesitan un continuo seguimiento y con rentabilidades más altas, la tasa es más elevada. 

Un punto importante y diferenciador respecto de los plazos fijos es que el dinero puede sacarse cuando la persona lo requiera. Federico Galante recordó que en el caso de la primera opción el inversor recién puede sacar el dinero o los intereses generados una vez por mes cuando sea la fecha de vencimiento. En el caso de los fondos es distinto. La persona puede retirar la ganancia o el monto total cada 24 horas. 

 

Bancos apuestan a los fondos 

Las entidades bancarias son las principales oferentes de Fondos Común de Inversión en Argentina. De hecho, han visto crecer sus carteras en el último tiempo impulsadas por los pequeños ahorristas que van dejando de lado los productos más tradicionales, como plazo fijo y dólar, y se pasan a otros como son los fondos. 

Ricardo Jaime Freyre, jefe comercial de Fondos FIMA, del Banco Galicia, mencionó que la cantidad de clientes que apuestan a este mecanismo para colocar sus ahorros creció notoriamente. “A diciembre de 2016 contábamos con un total de 34.737 clientes y al cierre de agosto de este año, con 64.749, lo que representa un crecimiento de un 53,6% en clientes totales (personas físicas y jurídicas)”. 

Así las cosas, la oferta de fondos creció. Actualmente el Banco Galicia tiene doce fondos en total: uno de plazo fijo, siete de bonos en pesos, dos de bonos en dólares y dos de acciones. 

El directivo contó que cada uno de ellos presenta un resultado acorde a la composición de su cartera y horizonte de inversión recomendado. Es por ello que se presentan rendimientos diferentes en cada opción. “Si consideramos los fondos Fima Ahorro Pesos y Fima Ahorro Plus (fondos de renta fija/bonos de corto plazo), presentaron en los últimos 30 días previos al cierre de agosto, un rendimiento del 23,6% en el primer caso y 24% en el segundo. Estas opciones poseen una participación mayoritaria de Lebacs entre otros activos”, precisó Freyre. En cuanto a los fondos de renta fija de bonos en dólares, FIMA Renta Dólares I acumula un rendimiento en el año del 2,48% y Fima Renta Dólares II del 4,49% (éste inició sus operaciones en diciembre 2016). Así las cosas, en todos los casos, los rendimientos son más altos que la inflación proyectada para este año. 

Gonzalo Gibelli, Responsable comercial de FCI de Santander Río coincidió con su colega en determinar que este negocio viene creciendo en cuanto a cantidad de clientes que operan los Fondos Comunes básicamente de la mano de los individuos. “En 2016 tuvo un incremento del 40%, mientras que en los primeros 8 meses del corriente año la base de clientes se incrementó un 82%”, sostuvo el profesional. 

En esta entidad hay 15 Fondos Comunes: 11 FCI operables en pesos y 4 FCI operables en dólares y el retorno varía según el tipo de cartera y puede llegar a una rentabilidad en el último año del 53%.

En línea con ello fueron las declaraciones del Banco Macro el cual cuenta con 11 fondos por un monto de 26.240 millones de pesos. Dentro de ellos, se ubican fondos con renta ahorro, en pesos, acciones, mixto, en dólares, etc. En el caso del primero de ellos, desde el 1 de enero de 2017 hasta la fecha registró un rendimiento del 24,09 por ciento. En tanto, el fondo Pionero Acciones anota un rendimiento desde el uno de enero hasta la fecha del 60,08 por ciento, mientras que el fondo Pionero Renta Fija Dólares Clase "A", registra un rendimiento de 4,90% desde el 1 de enero a setiembre de 2017. Dependiendo de cómo está compuesta la cartera, es el rendimiento que dejará.