Sociedad Sábado, 7 de octubre de 2017 | Edición impresa

Proponen que una monja cuide la prisión domiciliaria de Kumiko

Es la tercera persona que ofrece su defensor luego de que se rechazara a otras dos, la monja dejó la cárcel y con una tobillera eléctrica.

Por Redacción LA

Finalmente, el Ministerio Público Fiscal acató el jueves la resolución de la Primera Cámara del Crimen, y desde las 21 de ese día, la monja japonesa Kumiko Kosaka (42) -una de las acusadas e imputadas por los casos de abuso sexual y corrupción de chicos sordos en el instituto religioso Próvolo (Luján)- permanece detenida bajo el régimen de prisión domiciliaria, tras abandonar la cárcel de mujeres de Agua de las Avispas (Cacheuta).

Sin embargo, la monja aún no cuenta con un cuidador autorizado por la Justicia -las dos personas que habían sido propuestas oportunamente por la defensa obtuvieron conclusiones negativas en los informes del Cuerpo Médico Forense-, por lo que la custodia la están haciendo en el domicilio donde se encuentra efectivos policiales. 

Además, el jueves en la noche le instalaron una tobillera para realizarle el control de geoposicionamiento satelital, otra de las exigencias que requiere este tipo de prisión.

Lo llamativo es que la tercera persona propuesta como cuidadora por la defensa de Kosaka -en la figura del abogado Carlos Varela Álvarez- es otra monja. Ayer le iban a realizar los exámenes pertinentes para ver si cumplía con los requisitos o no.

Por el momento, la custodia de Kumiko la estaban haciendo efectivos penitenciarios, además de la tobillera electrónica que le colocaron.

La decisión de darle la prisión domiciliaria tuvo lugar a principios de setiembre y sorprendió a la querella y a los propios investigadores de la causa, puesto que no sólo los custodios ofrecidos no habían pasado las pericias sino que el mismo Cuerpo Médico Forense recomendó en julio que no se le otorgara ese beneficio a la monja imputada.

 

 

Su abogado denuncia testimonios “manipulados”

Carlos Varela Álvarez, abogado defensor de Kumiko Kosaka, denunció ayer a una radio que las declaraciones de los testigos del caso Próvolo han sido “manipuladas”.

En diálogo con La Red Mendoza, destacó que esta acusación ha sido informada por un organismo del Estado especializado en  personas con discapacidad (Adajus), y aseguró que el programa nacional que asiste a personas con discapacidad en caso judiciales dictaminó que los intérpretes de los chicos sordos han deformado sus testimonios. 

“Nosotros estamos en condiciones de decir hasta el momento que muchos de los testimonios que se han producido han sido manipulados. En este caso por los intérpretes", afirmó Varela Álvarez.

En reiteradas oportunidades los abogados de los denunciantes han cuestionado el rol de Adajus; y la Confederación Argentina de Sordos, el Movimiento Sordos de Mendoza y la UNCuyo (por medio de la Facultad de Educación) han remitido los avales de estos profesionales a la Justicia. 

Por otra parte, el abogado de la monja confirmó que la religiosa ya está bajo el régimen de prisión domiciliaria. “A las 13 horas (del jueves) fue llevada a la Fiscalía, donde se le comunicaron las condiciones de detención y las reglas de conducta. Yo estuve con ella, me pude comunicar en horas de la noche. También le tengo que decir que hay personal penitenciario que la está cuidando. No es que esté feliz en su nuevo destino sino que el Estado sigue su presencia allí”, sintetizó.