Sociedad Jueves, 12 de octubre de 2017 | Edición impresa

Premio para Olga Miranda, la profe de música que dejó huella en cientos de chicos

Es la fundadora, junto a su esposo, del Instituto de Formación Docente en Arte “Frederic Chopin”. Una vida dedicada a la enseñanza.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Una vida ligada a la música, un justo reconocimiento a un camino recorrido, que aún está lejos de poner un punto final. La Legislatura de Mendoza reconoció a la profesora Olga Tomasa Miranda, fundadora junto a su esposo del prestigioso Instituto de Formación Docente en Arte “Frederic Chopin”, del que hoy es su representante legal, y docente de numerosos establecimientos educativos de la provincia. 

“La emoción que tengo es muy grande, porque me dice que algo he hecho bien en Mendoza y que me han reconocido por eso”, dijo emocionada la docente de 86 años, quien reconoce que cuando pasa por alguna de las instituciones sus ex alumnos le agradecen las enseñanzas que les dejó. 

Olga, Olguita como la conocen sus cercanos, cuenta que la música le interesó desde que era muy chica; siempre su atención estuvo puesta en el canto, el baile y el piano. “Mi familia me apoyó mucho desde el comienzo. Mi padre era traspunte en obras teatrales, venía del mundo del arte y por eso nunca tuve ningún inconveniente”, señaló la mujer, quien asegura que se siente muy bien, con ganas de seguir trabajando. 

Y sería justamente su padre quien determinaría el futuro de su hija respecto de su carrera laboral. Es que el hombre, ferroviario, fue trasladado a Mendoza, provincia que hoy la reconoce y que fue la cuna de su carrera artística. 

 

 

Olga egresó del Conservatorio Nacional Constantino Gaito en el año 1947, en la Provincia de Buenos Aires y con una competencia profesional mucho más amplia ya que estudió Danzas Folclóricas Argentinas 3 años en el Departamento de Arte Coreográfico de la Universidad de Cuyo.

Además, realizó estudios musicales con los maestros Alberto Williams, Constantino Gaito, Iglesias Villou y Felipe Boero, entre otros.

Olga comenzó con la enseñanza de piano en el sector privado en el año 1947 en Junín de Buenos Aires. Y luego de varios años de desempeñar ese cargo, fundó el Primer Conservatorio de Música con sede central en la provincia de Mendoza en el año 1959, hace 60 años; el cual consta en Acta de inscripción en el Ministerio de Educación de la Nación. 

“Fundamos el conservatorio con mi marido, Antonio Roque Entre Ríos, que falleció hace 5 años. A él yo lo conocí cuando llegué a Mendoza, él era compañero mío de baile folclórico, en la dirección de cultura”, recuerda la mujer, madre de dos hijos, abuela de cinco nietos y bisabuela. 

“Tengo un nieto que está aprendiendo a tocar la batería, tiene cuatro años así es que no me imagino qué debe tocar, pero por algo se empieza. Todos mis familiares estamos en el arte, somos como los Strauss", señaló con humor. 

 

Un año muy importante en lo personal para la profesora Miranda fue 1959, ya que desde ese momento se desempeñó como directora general del Conservatorio Chopin preparando alumnos, maestros musicales y ofreciendo recitales en la ciudad de Mendoza, así como en San Juan y San Luis.

Luego de varios años en la docencia musical, en 1968 obtuvo la resolución 924-T-67 y 350-T-58 de la DGE de Mendoza que autorizó al Conservatorio Frederic Chopin a dictar cursos de perfeccionamiento para docentes.

 

 

La gran docente

Desde 1973 y hasta su jubilación, la profesora Miranda inició su actividad como docente titular de Música en las escuelas primarias de la Provincia de Mendoza. Entre ellas, dio clases en las escuelas Compañía de María de Godoy Cruz, Tambor de Tacuarí, Rafael Obligado, López de Gomara, Leonor Ferreyra y Escuela Hogar Eva Perón. Un año más tarde, y hasta 1984, comenzó sus actividades como coordinadora del Ballet Folklórico Proyección Argentina. Organizó y participó con este grupo numerosas presentaciones en los departamentos de Mendoza, en el Teatro Independencia, Vendimias departamentales y en la Nacional. También estuvo a cargo de eventos en las ciudades de Córdoba y San Luis.

“Creo que los mejores recuerdos, aunque me llevo muchos de todos los lugares donde estuve, son los que me quedaron de la escuela Compañía de María. Ahí enseñé en el primario y secundario, y es de donde tengo las historias más lindas, por los chicos con los que compartía aulas”, señala la docente. 

En 1975, la destacada docente fue designada por la Secretaría de Cultura de la Nación para dictar un Curso de Folclore en el Departamento de Tupungato y unos años después, a través del decreto 278-81 de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, fue nombrada jurado del Primer Certamen Bienal de Piano representando a los Conservatorios Privados de la Provincia, conjuntamente con los profesores de la UNCuyo Eduardo Rosáenz, Isabel Calvo de Embrel, y por la Municipalidad: Ramón Rodríguez Brito e Isabel de Malaval.

"Tengo estudiantes en todo el mundo, en España, en Italia y Estados Unidos, muchos son reconocidos en la provincia y han tocado en el Independencia", comentó.

 

 

Llegaron los premios

En 1982 Olga Miranda, habiendo logrado renombre en medio musical, recibió un Diploma de Mención Especial a su trayectoria y participación como jurado del certamen de música folklórica de la Municipalidad de Las Heras. Dos años más tarde se destacó con la labor de compaginación musical de la Vendimia del Departamento de Junín.

En el 92, llegaría el viaje a Estados Unidos con la delegación del Colegio Sagrado Corazón de Mendoza, a cargo de 70 alumnos, donde realizó clases magistrales y perfeccionamientos, con la Profesora Alejandra Dondines y el maestro Chango Leal (Primer Bailarín y coreógrafo del Ballet Nacional a cargo del "Chúcaro" y Norma Viola) .

Un logro importante fue en 1995 cuando obtuvo la aprobación del "Profesorado de Educación Artística modalidad Música", de la DGE.

Hacia finales de los 90' participó en la elaboración de los diseños curriculares de los profesorados de música, danza, teatro y artes visuales con validez nacional.

En tanto, en 2009 la profesora Miranda formó parte del proyecto de pos título en actualización académica en enseñanza de las artes y especialización superior en enseñanza del arte con mención en atención a la diversidad. Durante el 2010 recibió una mención en el día del bailarín, otorgada por la Honorable Legislatura de Mendoza.

"El año pasado me entregaron el premio Arturo Illia en Godoy Cruz y realmente me llevé una sorpresa muy grande. Es una emoción muy grande todo esto que vivo. Ahora siguen los reconocimientos y sigo sorprendida", contó risueña antes de terminar.