Mundo Miércoles, 6 de diciembre de 2017

Por qué Trump rompe la paz en Jerusalén, ciudad sagrada de tres religiones mundiales

La ONU declaró que la ciudad sagrada debía tener administración internacional. Pero Trump quiere considerarla capital de Israel

Por DPA

El futuro estatus de Jerusalén es uno de los puntos de disputa centrales en el conflicto entre Israel y los palestinos. Con el fin del mandato británico, Naciones Unidas se declaró en 1947 a favor de una administración internacional de la ciudad, considerada sagrada por creyentes de tres religiones: cristianos, judíos y musulmanes. 

En la primera guerra de Cercano Oriente de 1948, el recién fundado Estado de Israel ocupó la parte occidental de Jerusalén y Jordania, la parte oriental. De esta forma, la ciudad quedó dividida de facto. 

Durante la Guerra de los Seis Días en 1967 Israel conquistó también la zona oriental de mayoría árabe y desde entonces reclama toda la ciudad como su "capital eterna e indivisible", algo que no reconoce la comunidad internacional. Por otra parte, Israel rechaza la demanda de los palestinos de que Jerusalén oriental sea la capital de un futuro Estado palestino independiente. 

Distintas propuestas de Estados Unidos en el pasado preveían una división de la ciudad entre israelíes y palestinos. "Lo que es judío seguirá siendo judío y lo que es árabe será palestino", dijo alguna vez el entonces presidente estadounidense Bill Clinton.

El ex secretario de Estado John Kerry habló de una "capital de dos Estados reconocida internacionalmente" aunque aclaró que no sería deseable una nueva división. 

El principal centro de disputa entre religiones en Jerusalén es el Monte del Templo de la Ciudad Vieja o Explanada de las Mezquitas, que los musulmanes conocen como Al Haram al Sharif (el Noble Santuario). 

Los musulmanes administran oficialmente el lugar y allí rezan en la mezquita de Al Aqsa y la Cúpula de la Roca. Pero los judíos defienden que el lugar acoge también los restos del segundo templo: a ellos está reservado el rezo en el Muro de las Lamentaciones. 

Para los cristianos también son sagrados muchos lugares de la ciudad, sobre todo el Santo Sepulcro en la Ciudad Vieja.