Policiales Viernes, 6 de octubre de 2017

Pidió ir al baño, noqueó a un policía y huyó de una comisaría de Godoy Cruz

El detenido había estado involucrado en un tiroteo horas antes en el barrio La Gloria. A pesar de los rastrillajes no pudieron dar con él.

Por Ignacio Zavala Tello

Un hombre de 33 años que había quedado detenido en una comisaría de Godoy Cruz tras estar implicado en un tiroteo escapó esta madrugada luego de golpear al policía que lo custodiaba

El detenido pasó de víctima de un ataque a tiros en el barrio La Gloria a ser capturado luego de que constataran que sobre él pesaba un pedido de paradero desde el 21 de marzo pasado, precisaron fuentes cercanas a la causa.

Ayer, minutos después de las 23.30, un llamado ingresó a la línea de emergencias 911 alertando sobre un tiroteo en el boulevar del barrio La Gloria ubicado en calle Vélez Sarfield de Godoy Cruz. Cuando los policías llegaron al lugar encontraron herido a Jorge Francisco Flores, oriundo del barrio Huarpes III.

La víctima les contó a los uniformados que al bajarse del colectivo había sido interceptado por dos sujetos que lo amenazaron con un arma de fuego para robarle sus pertenencias. De acuerdo a su relato, Flores se resistió al atraco y comenzó a correr. Fue allí cuando los supuestos ladrones le dispararon y luego escaparon sin lograr robarle nada.

El herido fue trasladado al hospital Paroissien de Maipú donde fue asistido por la herida por arma de fuego que presentaba en el costado derecho del tórax.

 

El herido era buscado

Cuando los policías ingresaron los datos del herido al Sistema Informático Policial para determinar si presentaba antecedentes, descubrieron que Flores tenía pedido de paradero y comparendo para el 21 de marzo pasado solicitado por la Segunda Fiscalía Correccional.

A la luz de las novedades, se dispuso el traslado del buscado a los calabozos de la comisaría 52 del barrio La Gloria para regularizar su situación. Pero cuando habían pasado 4 minutos de las 5 de la madrugada, Flores pidió ir al baño al policía que lo custodiaba.

El efectivo accedió al pedido y el detenido aprovechó para golpearlo y así ganar la calle. Desde entonces no ha vuelto a ser capturado, a pesar de los operativos de rastrillaje realizados.