Arquitectura Domingo, 26 de noviembre de 2017

Pabellón 16, el espacio cervecero de la Feria de América

En 1954 la Feria de América en el Parque General San Martín fue el acontecimiento social, cultural e industrial más importante y convocante.

Por Arq. Graciela Moretti - Magíster en Historia de la Arquitectura y Urbanismo Latinoamericano

Durante cuatro meses, de enero a abril de ese año, la primera feria industrial de alcance continental fue el centro de la escena. Impulsada por el inmigrante húngaro Iván Bacsinszky, propietario de una fábrica de muebles, e inspirada en las grandes exposiciones internacionales, la feria fue planificada y materializada por los arquitectos César Jannello y Gerardo Clusellas.

Aportaron también en la creación de una exposición que aún hoy causa asombro y desde sus respectivas disciplinas el diseñador Tomás Maldonado y el compositor Mauricio Kagel. Kagel, un pionero de la música electrónica, era también escenógrafo, y cuando compuso la pieza “Música para la Torre”, que fue creada especialmente el evento,  tenía sólo 22 años. Entre los cien pabellones y stands que conformaron la Feria, destacaremos en este artículo al Pabellón 16, aquel que se destinó a la Maltería y Cervecería de Cuyo SA. Curiosamente mientras todas las bodegas compartían un espacio en el Pabellón 12, aquel donde se ubicaron las “Industrias regionales de Mendoza”, a pocos metros de allí en el Pabellón citado, la cerveza era protagonista del sector VI, situado en las inmediaciones de la rotonda de Diana y Endimión.

Una postal de la época refleja mediante un croquis el diseño del Pabellón, que si bien no hace mención a su proyectista, vemos que éste siguió las rigurosas pautas que Janello y Clusellas habían determinado para la realización de los mismos. Formas que expresaban la modernidad, y un sistema constructivo basado en la construcción en seco, con panelería liviana. La imagen destaca el logo de la firma, donde se aprecia la influencia alemana y la fusión al incorporar la figura de San Martín que se recorta en la cordillera de los Andes. El pabellón tenía un espacio al exterior para degustaciones de cerveza y un gran local interior en el que se destacaba un inmenso barril de roble.

Para ese tiempo la sociedad que inicialmente se llamó “Maltería y Cervecería de los Andes”, había sido estatizada por el gobierno de Juan Domingo Perón, mediante la expropiación que habían sufrido sus propietarios y fundadores en 1921, la familia Bemberg. La planta de la cervecería se ubicaba en Godoy Cruz, muy próxima a la estación Benegas del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, desde donde un desvío ferroviario vinculaba ambos conjuntos con el objeto de poder realizar la distribución del producto elaborado. La fábrica de cerveza, que aún se encuentra en actividad, fue construida por la empresa constructora de Carlos Silvestri y Juan B. Crayón, que para ese tiempo habían realizado ya otros edificios relevantes de Mendoza, entre ellos la estación de tranvías en la avenida San Martín.

El conjunto realizado en ladrillo visto y con naves industriales al estilo de las bodegas, y bloques de oficinas con lenguaje clásico, ha ido modificándose para adaptar las instalaciones a las nuevas tecnologías. En 1967 se construyó una torre de ocho niveles para desarrollar un nuevo sistema de producción vertical. A medio siglo de su realización la torre es un símbolo de la cervecera y un hito de la zona. En los inicios funcionó en el último piso, un restaurant que contaba que vistas panorámicas hacia el entorno. Si bien el Pabellón 16 fue desmontado al término de la feria, podemos hoy recrearlo a través de las postales que la propia empresa distribuyó a los visitantes de la exposición, para dar difusión a las bebidas que elaboraba. 

Para conocer más sobre la Feria se puede consultar el libro realizado por la Fundación del Interior: Feria de América: Vanguardia Invisible.

En: http://www.modernabuenosaires.org/textos/descarga/35