Fincas Sábado, 7 de octubre de 2017 | Edición impresa

Omar Carrasco: “Se debería bajar la carga impositiva para los productores primarios”

El dirigente señaló que están trabajando sobre un registro único de matriz productiva que permitirá establecer un mejor destino comercial.

Por Jaquelina Jimena jjimena@losandes.com.ar

Si bien en muchas actividades 2017 ya está comenzando a despedirse, en el agro, la etapa productiva está naciendo. Es que en una semana más comenzará a asomar la producción de fruta de carozo dando paso a las cerezas, durazno y damasco de la provincia. 

En su charla con Los Andes, Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola de Argentina, no sólo analizó la calidad de la producción sino que también repasó todas las trabas que hoy tiene el campo para lograr rentabilidad y hasta delineó una política más acorde a las necesidades de los productores. 

 -¿Cómo viene la calidad de la producción este año?

-En muchos aspectos (si hablamos de manzanas y de peras) han caído bastante y eso obedece a que los precios no han estado acordes a la producción y no han podido cumplir con la calidad que se busca. Por otra parte hemos tenido la manzana y pera que ingresa desde Chile con mejor calidad y precios, en tanto la local ha quedado en desventaja. Al ver esta realidad los productores están dejando de colocar fondos para sacar buena calidad porque la manzana de Mendoza está más cara que la de Chile. Esta realidad es tremenda para el sector productivo y es el resultado de una política mal llevada de muchos años. Por ejemplo, se tendría que establecer una política de Estado para el sector frutihortícola porque se ha caído el consumo, hay poco circulante. La gente, apenas cobra, lo que hace es pagar los créditos y después se queda con muy poco efectivo para comer. La ironía es que siempre fue muy barato comer frutas y verduras pero en el contexto actual se complica ya que los consumidores rápidamente se quedan sin efectivo. Es entonces cuando comienzan a utilizar las tarjetas pagando en los hipermercados precios muy elevados y entorpeciendo toda la cadena de producción y comercialización. 

-¿Cómo se balancea el impacto negativo de la importación?

-Nos ha hecho muchísimo daño. Eso pasa porque el costo de producción de Argentina es mucho más alto que el de Chile. El gobierno nacional aplica impuestos para poder exportar. En tanto, a los productores chilenos se les dan subsidios para exportar. Son políticas totalmente contrarias que no nos permiten competir a nivel internacional. A modo de ejemplo, una caja de ajos de Mendoza cuesta en Brasil 28 dólares, en tanto esa misma caja con todos los impuestos desde China colocada en Brasil tiene un valor de 20 dólares. Una diferencia de 8 dólares es enorme y nos deja fuera de mercado. 

-¿Qué se debería hacer? 

-El gobierno debería establecer un dólar diferencial para las exportaciones y dejarnos así un margen para poder competir. Porque al tener un dólar frenado, con costos internos muy altos, no hay margen para competir a nivel internacional. 

-¿Qué grado de desarrollo existe en materia asociativa en la provincia? 

-Algunas cooperativas tienen resultados positivos, en tanto otras no porque no tienen la fuerza suficiente, no tienen congruencia entre lo que dicen y lo que hacen.

 

“El productor, cuando está en una mala situación, busca acercarse y unirse pero, cuando se estabiliza un poco, se olvida de seguir luchando por ese camino de la unión”. 

 

-¿Cómo se supera la falta de tecnologización del agro? 

-A muchos no les cierra el dinero para invertir en tecnología. Si uno camina por las chacras, se van a dar cuenta de que tenemos tractores de los años 60 o 70. 

-Pero existen créditos para esos casos...

-En el caso del préstamo la mayoría de los productores no se quieren meter, más allá de que la tasas sean altas u otro tipo de beneficio extra. Luego se les complica cumplir con el pago. Además el grueso de los pequeños y medianos productores se sienten un poco molestos con el subsidio ya que lo que pretenden es recibir un pago justo por su producción, un valor de venta que reconozca su trabajo de todo un año. 

-¿Cómo se hace para que los productores puedan tener rentabilidad?

-Falta una decisión política nacional y provincial para el sector; tienen que estar alineados.

-Pero el gobierno provincial brinda apoyo financiero..

-Si bien existe, es por sectores y no está dirigido a la gran masa. Cuando se da una ayuda se da a un sector y en este caso se nota más en los viñateros que están un poco más alineados. En las chacras son muy pocos lo que están en el RUT, esto es la identificación de las propiedades rurales de uso agrícola. Entiendo al gobierno que ve al campo de una forma y nosotros testeamos otras necesidades. Una solución concreta sería bajar la carga impositiva al productor porque en las chacras hay mucha gente trabajando en la informalidad. 

-Por parte de los privados ¿qué tareas deberían empezar a hacer? 

-En principio, unirse. Estamos convencidos de que la unión hace la fuerza. El productor, cuando está en una mala situación, busca acercarse y unirse pero, cuando se estabilizó un poco, se olvida de seguir luchando por ese camino de la unión. Es un círculo vicioso que se repite y lo mantiene atrapado. Es un error individual que, visto de manera transversal, ha sido un modelo que no nos ha permitido crecer. Definitivamente lo que hace falta es un compromiso, una voluntad de los productores de unirse y trabajar todos por el bien común, para crear riqueza y empleo para todos. Hay una realidad para el agro y es que estamos perdiendo la mano de obra joven, sin contar que se trasladan a la ciudad luego de haber aprendido un oficio. Volver a entrenar a otro joven tiene el costo de formación. Todo esto afecta obviamente a la producción y la comercialización de la mercadería. 

- En cuanto exportaciones, ¿sigue siendo la cuenta pendiente para el sector productivo? 

- Sí porque los que pueden vender afuera son muy pocos y lo hacen en forma aislada. Al ser la mercadería escasa, el problema es que inunda el mercado interno. Nosotros estamos trabajando para realizar el registro de la matriz agrícola productiva de frutas y hortalizas de la provincia para que se pueda tener el control de producción y de consumo interno y externo. 

Es una herramienta que nos permitirá establecer un ordenamiento con cupos. Así, por ejemplo, saber cuántas hectáreas estarán destinadas a exportación y otras tantas para mercado interno. Necesitamos el apoyo de varias entidades de la provincia como el IDR: que nos ayuden a hacer el registro porque los informes del IDR no son completos. Al 60% a 70% de la gente no tenemos registrada. Hay que buscar una alternativa.