Sociedad Miércoles, 15 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Noviembre, el mes en el que el verano se adelanta

La ola de calor de los últimos días pareció una anomalía, pero los datos muestran que las altas temperaturas siempre aparecen en esta época.

Por Zulema Usach - zusach@losandes.com.ar

Que mediados de noviembre haya encontrado a Mendoza con temperaturas por encima de los 35° y mínimas por encima de 20° no es un fenómeno anormal. De hecho, los registros de los últimos diez años confirman que el “veranito” anticipado ya es casi una característica de la región.

Diego Araneo, investigador del Programa Regional de Meteorología del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), adelantó que hoy por la madrugada ingresaba un frente frío que hará descender los termómetros. Así y todo, para hoy se espera que la máxima ronde los 27°. Ayer por la tarde, el termómetro en algunas zonas de la provincia otra vez trepó bien alto y superó los 35°. 

Tal como indicó Araneo, la ola de calor que comenzó a ser evidente desde el sábado es “absolutamente normal” y que por lo general, las temperaturas máximas de noviembre en nuestra provincia oscilan entre los 10° y los 40°, tomando los extremos históricos, que dan cuenta de un promedio de 28°.

 

 

Los datos del Programa Regional indican que la temperatura máxima que los mendocinos vivieron durante este mes superó los 40° el 30 de noviembre de 1987 y el 9 del mismo mes pero de 2012.

Pero la típica ola de calor de noviembre fue incluso más extensa el año pasado, cuando hubo 12 días consecutivos con máximas mayores a 30°.

Inclusive, detalló el especialista, “el 6 de noviembre de 2016 la máxima superó los 37°, en una ola de calor que se extendió desde el 4 al 7 de noviembre con máximas que superaron los 30° todos esos días”. Justamente por eso, Araneo destacó que todos los años se observan días de noviembre con altas temperaturas.

El sitio web Freemeteo.es también aporta un registro histórico de los eventos climáticos de las últimas décadas en Mendoza. Allí figura que 2014 tuvo seis jornadas con los termómetros entre los 34° y 37° (ver infografía).

En base a esas referencias, los expertos descartan de plano que la ola de calor en plena primavera esté relacionada al calentamiento global. Araneo aclaró que en realidad, ambos fenómenos no se pueden relacionar.

“Cuando hablamos de calentamiento global o cambio climático, nos referimos a procesos de cambio que tienen una evolución paulatina, en tiempos prolongados, sobre condiciones medias de la atmósfera”, explicó el doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos del Ianigla. 

Por su parte, amplió el investigador, una ola de calor (caracterizada por una condición de tres o más días con máximas y mínimas superiores al umbral definido según los valores históricos de cada región) no se puede considerar de manera aislada como consecuencia del cambio climático. 

Sin embargo, Araneo destacó que ese último fenómeno “estaría relacionado con un aumento en la frecuencia de olas de calor que se observa cada año”.

Así, es posible deducir que la tendencia a largo plazo a tener mayor cantidad de olas de calor por año es algo que sí está sucediendo en nuestra región pero no con una ola de calor particular.

Desde hoy y hasta el viernes, el Servicio Meteorológico Nacional indica que el cielo comenzará a estar nublado con posibilidad de lluvias en algunos sectores de la provincia.

De hecho, el alerta meteorológico actualizado a las 17 de ayer incluye a la zona Centro-Este de nuestra provincia entre la regiones del país en las que se producirán tormentas aisladas, con ráfagas fuertes y ocasional caída de granizo. 

El organismo detalló que las condiciones tenderán a mejorar gradualmente de oeste a este entre la mañana y la tarde de hoy.