Mundo Viernes, 12 de enero de 2018 | Edición impresa

Norcorea envía a Surcorea un ejército de lindas porristas

Alrededor de 20 mujeres viajarán hacia el país del Sur para paraticipar del campeonato de Asia de Atletismo en Incheon.

Por AFP

Más allá de la amenaza nuclear, el régimen de Pyongyang dispone de otra “arma” para “invadir” a su vecino del sur durante los Juegos: un “ejército” de porristas que con su belleza y coreografías se convierten en un atractivo de promoción de Corea del Norte.

La propia esposa del líder norcoreano Kim Jong-un, Ri Sol-Ju, formó parte del grupo de porristas que participó en 2005 en el Campeonato de Asia de Atletismo en Incheon.

Este grupo de jóvenes animadoras, unas 20, está listo para su cuarto viaje a Corea del Sur, después de que Pyongyang haya decidido esta semana enviar una delegación el próximo mes a los Juegos Olímpicos de Pyeong Chang, a apenas 80 kilómetros de la Zona Desmilitarizada que divide la península coreana en dos.

El Norte y el Sur están completamente separados desde el final de la Guerra de Corea en 1953, sin que existan líneas telefónicas directas o postales entre los dos países.

Toda delegación enviada al sur es meticulosamente escogida por Pyongyang y sus movimientos son estrechamente vigilados. A estas porristas se las selecciona cuidadosamente. Por su edad (tienen entre 20 y 25 años), su belleza y su lealtad al régimen. Además, deben someterse a un chequeo para comprobar que ni sobre ellas ni sobre su familia recae la sospecha de la disidencia.

Según la prensa, la delegación norcoreana que se envíe a los Juegos de Invierno (del 9 al 25 de febrero) estará alojada en un barco amarrado en Sokcho con el fin de facilitar su control por parte de las autoridades.

An Chan-Il, un desertor que ahora es investigador en el Instituto Mundial de Estudios de Corea del Norte, asegura que las animadoras además de los tres requisitos fundamentales deben sortear otros.

“Deben superar los 163 centímetros de altura y proceder de buenas familias”, dice An. “Aquellas que tocan un instrumento proceden de una orquesta y muchas otras son estudiantes de la elitista Universidad Kim Il-Sung”.

La separación entre los dos países ha convertido a los ciudadanos del norte en objeto de fascinación de los sureños.