Sociedad Lunes, 16 de abril de 2018

Nació María Luz, la hija de uno de los tripulantes del submarino ARA San Juan

Ocurrió en Mar de Plata. Llegó al mundo pocas horas después de que se cumplieran cinco meses desde el último contacto con la nave.

Por Télam

Ruth Gómez, esposa del tripulante del ARA San Juan Mario Toconás, embarazada de cuatro meses cuando se produjo la última comunicación con el submarino en noviembre último, dio a luz hoy a una niña en la ciudad de Mar del Plata.

La beba se llama María Luz y nació a las 5.22 en el hospital Privado de Comunidad marplatense con un peso de 3,64 kilogramos, contó Gómez, de 33 años.

María Luz es la única hija mujer de Gómez y Toconás, padres además de Ryan, de 9 años, y nació pocas horas después de que se cumplieran cinco meses desde el último contacto con el submarino.

Gómez fue internada hoy cerca de la 1 y luego del parto aseguró que tanto la beba como ella se encontraban "muy bien". La esposa de Toconás se encuentra en reposo acompañada por su madre en el hospital, donde recibió "muchos regalos para la gordita", según comentó, y será dada de alta a partir de mañana.

 

El nacimiento de María Luz se produjo mientras un grupo de familiares de tripulantes del San Juan viajaba hacia la ciudad de Buenos Aires para participar en la presentación del ministro de Defensa, Oscar Aguad, ante la comisión especial bicameral del Congreso.

En ese grupo estaban Miguel y César Toconás, hermanos de Mario, que tras conocer la noticia se sumaron por la tarde a la reunión en el salón Illia del Senado.

"Gracias Dios por traerla sanita, por cuidar de mi cuñada y que estén bien las dos, decirte que tu papi estuvo en tu llegada, está con vos, él te esperaba, te imaginaba, te soñaba", escribió por su parte en Facebook Rosana, hermana de Toconás.

Los familiares del submarinista, oriundos de Río Negro, viajaron frecuentemente a Mar del Plata en los últimos meses y su padre, Irineo, partió desde Viedma hacia la ciudad balnearia tras enterarse del nacimiento de su nieta.

"Estamos felices por ser tías", dijo a esta agencia Marcela Moyano, esposa de Hernán Rodríguez, otros de los marinos que viajaban en el San Juan.

Gómez, que promediaba el cuarto mes de embarazo cuando desapareció el submarino, esperaba en aquellos días el regreso de su marido para comunicarle los resultados de una reciente ecografía que revelaba que el segundo hijo de la pareja sería una mujer.

 

"Le dije que iba a subir el resultado al grupo que tenemos con la familia, y me pidió que lo esperara porque quería saberlo primero cuando volviera, así lo anunciábamos juntos", recordó Gómez cuando se cumplían tres meses de la búsqueda y faltaban aún ocho semanas para el parto.

La mujer contó entonces que los nombres de la nena fueron elegidos entre ella y su hijo: "él le puso María, y yo, Luz. Eligió María porque le gustaba, y porque es parecido al nombre de su papá".

Los últimos contactos entre ella y su esposo, con quien vivía desde hacía 11 años en Mar del Plata, fueron por WhatsApp y por mensaje de texto cuando el buque partía desde Ushuaia a Mar del Plata.

"Antes de salir a navegar -recordó entonces- hablábamos de si creía que sería un varón o una nena. Yo le decía que iba a ser un varón, porque todas mis hermanas tienen varones".

El hospital en el que nació la beba es el mismo al que tuvo que ser trasladada su madre, el 23 de noviembre, cuando se descompensó luego de que la Armada les comunicó a los familiares que se había reportado una explosión en el submarino.

Desde entonces, Gómez fue una de las familiares que mayor presencia ha tenido en la Base Naval marplatense, a la espera de novedades sobre la búsqueda del ARA San Juan.