Sociedad Policiales Lunes, 16 de abril de 2018

Mendoza, otra vez en alerta por la violencia de género: dos mujeres muertas en tres horas

A Lorena Segura (30) le disparó su esposo en Alvear y Karen Ayelen Sposato (23) fue encontrada golpeada y quemada en su casa en Las Heras.

Por Gabriela N. Sánchez

La tranquilidad del domingo quedó interrumpida por la muerte de dos mujeres en un lapso de tres horas. Primero se conoció el fallecimiento de Karen Ayelén Sposato en Las Heras y después el de Lorena Segura (30) en General Alvear.

Aunque todavía no se han calificado como femicidios, las muertes de ambas mujeres traen a la memoria casos más recientes como los de Concepción Arregui y Norma Carleti, y otros de hace unos meses como los de Mónica Outeda (51), Mayra Bueno (25) y su hijo Lautaro Valentino Vega (7) o los asesinatos de Claudia Lorena Arias, Marta Susana Ortíz y Vicenta Díaz en el barrio Trapiche.

La muerte de Karen Ayelén Sposato (23) ocurrió ayer a las 8.50 en el barrio 26 de Enero. Primero llegaron los bomberos alertados por un incendio en una vivienda precaria sin servicio eléctrico. Una vez que apagaron las llamas, ingresaron a la casa y encontraron el cuerpo quemado de una mujer.

Aunque todavía no se sabe si el incendio fue intencional, sí se determinó que el cuerpo presentaba un golpe en el cráneo, por lo que el caso quedó en manos de la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos.

Según algunos vecinos, la noche del sábado vieron un hombre en la casa y también escucharon gritos de una acalorada discusión y un pedido de auxilio. Además, la joven había hecho dos denuncias por violencia de género a dos hombres distintos: una hace cinco años y otra más recientemente.

Tres horas más tarde murió Lorena Segura en Alvear por un disparo que recibió de manos de su esposo en medio de una discusión de pareja. Hugo Acuña tiene 33 años, es policía y aseguró que le disparó a su mujer de forma accidental con la pistola reglamentaria calibre 9 milímetros.

Ambos vivían junto a su hijo de 3 años en un complejo de departamentos ubicado entre las calles Agustín Álvarez y Paso de los Andes del centro del departamento sureño.

Según la versión de Acuña, estaban discutiendo y, en el medio de las palabras cruzadas, él tomó el arma y amenazó con suicidarse. Primero disparó y se lastimó un dedo, después forcejearon -porque ella quería sacarle el arma de las manos- y fue cuando disparó sin querer y la mató.

La bala entró por el tórax de la víctima, entre el hombro izquierdo y el corazón, y salió por el otro extremo pero por la espalda. El hombre está detenido.

Por ahora, la Justicia investiga ambos casos para determinar las carátulas de las muertes.