Política Miércoles, 6 de diciembre de 2017

No los une el amor: Macho y Blas marcharon "juntos" en contra de Macri

Los sindicalistas están peleados desde hace más de un año, pero esta mañana se encontraron en una manifestación

Por Cinthia Olivera colivera@losandes.com.ar

Uno con banderas verde y el otro con banderas naranja. Uno llegó a Casa de Gobierno y el otro siguió hasta la Subsecretaría de Trabajo. Uno es el conductor de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el otro es quien le dejó el lugar y luego cortó las relaciones.

En la mañana de hoy, Roberto Macho y Raquel Blas, enemigos públicos, marcharon por las calle del microcentro mendocino, unidos por un mismo reclamo: la oposición contra las reformas laboral y previsional que impulsa el presidente, Mauricio Macri.

Claro, entre ambos bandos hubo una separación prudencial para no mezclarse. Las columnas que marcharon ocuparon principalmente la calle Colón, que se vio cortada en horas de la mañana. A raíz de esto, Raúl Levrino, subsecretario de Seguridad Urbana de Capital, señaló que se aplicará una multa de 46 mil pesos a los gremios participanes por haber marchado y cortado las calles, algo prohibido por el Código de Convivencia de Ciudad.

En torno a los motivos por los cuales se movilizaron, el titular de ATE y referente de la lista Verde Anusate, Macho, dijo que es por “la política de ajuste del Gobierno nacional”. Así, el titular del gremio se concentró en Colón y San Martín y se movilizó hasta Casa de Gobierno.

 

 

A una cuadra, sobre Colón y 9 de Julio, esperaba Blas, la histórica dirigente de ATE que le entregó la conducción a Macho, en tiempos que ambos combatían dentro del mismo espacio. El año pasado las diferencias en cuanto a la conducción fracturaron la relación de la dupla. La pelea fue tal que ella se fue del espacio. En febrero de este año tuvo que volver a dar clases después de 16 años, ya que perdió su licencia gremial.

En la marcha, Blas estuvo rodeada por banderas de color naranja de la CTA, de ATE y del Partido Obrero. La consigna era la misma, aunque el destino era otro: la subsecretaría de Trabajo, en apoyo a la discusión paritaria del Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE).

 

 

Así, Blas esperó que pasara primero la columna que encabezaba Macho y salió luego, con algunos metros de separación, detrás de su enemigo. Al llegar a Casa de Gobierno (en donde se concentró ATE) dio la vuelta y regresó por calle España.