Más Deportes Martes, 13 de febrero de 2018 | Edición impresa

Los estadios y sus cuidados extremos para el mundial

En varias ciudades rusas se emplean diferentes métodos para el proteger el verde césped.

Por Redacción LA

El frío país europeo se prepara para albergar la fiesta más caliente y apasionada del año. Rusia está terminando de alistar sus estadios para la próxima Copa del Mundo, y esto pasa por el tremendo invierno que se vive en algunas regiones del aquel territorio.

En este informe, les presentamos al Kaliningrad Stadium, un coliseo que está casi listo y que albergará a 35.000 fanáticos. Curiosamente, el venue está fuera de los límites geográficos de Rusia y forma parte del estado de Kaliningrado, recientemente anexado a la región.

Éste se ubica entre Lituania y Polonia, por lo que básicamente uno tiene que abandonar el país sede del Mundial para volver a ingresar al mismo. Y el frío es tan crudo en esa zona, que es casi imposible que el césped pueda crecer y mantenerse en condiciones naturales.

Es por ello que para poder sobrevivir a tan bajas temperaturas, mientras el estadio se ve completamente blanco por la intensa nieve, se cubrió el pasto y se instalaron unas enormes máquinas calentadoras.

En esta cancha se jugarán encuentros como el de España vs. Marruecos e Inglaterra vs. Bélgica. Su inauguración oficial está agendada para marzo, por lo que todo tiene que estar en perfectas condiciones para el juego inaugural amistoso entre el Baltika Kaliningrad vs. Schalke 04.

No hay un reporte oficial sobre el valor monetario de este sistema de luces de alta intensidad pero el costo total del estadio es de 17.8 mil millones de rublos, es decir, unos 315 millones de dólares. Así se prepara el Mundial más caro de la historia.

A pedir de la FIFA

La Federación rusa, además, cambió el año pasado con el visto bueno de FIFA, el césped del estadio de San Petersburgo. Las autoridades locales habían reservado dicho césped en 2017 en caso de que la hierba plantada no echara raíces, lo que a la postre pasó, según la prensa, en un claro caso de negligencia oficial.

El estado del terreno de juego de dicho estadio ha sido el mayor contratiempo que afrontaron en los últimos meses los organizadores. Es más, para proteger más los escenarios mundialistas, FIFA y el comité organizador decidieron cancelar a mediados de mayo los partidos de liga previstos en dicho estadio, que fue inaugurado el pasado 22 de abril por el Zenit, para limar algunos detalles del campo de juego.

Entonces, el vicegobernador de San Petersburgo, Ígor Albin, reconoció que el pasto estaba siendo sometido a un proceso de “curación”, lo que incluye el uso de calentadores para evitar que se dañe en las frías noches primaverales. Ahora, Albin aseguró que el terreno de juego estará preparado para el 13 de junio.

El problema del estado del césped se sumó al desorbitado costo de la construcción del estadio, que algunos consideran el más caro de la historia. Sin contar los gastos en dar los últimos retoques, el San Petersburgo Arena ha costado la friolera de 800 millones de dólares, según la prensa, aunque otras fuentes hablan de más de 1.500 millones, es decir, más caro que Wembley (1.250 millones de euros).

El resultado es un impresionante estadio con forma de nave espacial, techo retráctil, capacidad para más de 68.000 espectadores y situado en un paraje espectacular, en una isla bañada por el río Neva. El San Petersburgo Arena acogió no solamente el partido inaugural y la final de la Copa Confederaciones del año pasado, sino una de las semifinales del Mundial en 2018 y partidos de la Eurocopa en 2020. 

Contra las plagas

Los enjambres de langostas son una amenaza debido a que podrían atacar la superficie de los estadios y provocar un “escándalo global”, dijo  un funcionario del Ministerio de Agricultura en Moscú.

El presidente Vladimir Putin espera aprovechar el Mundial, que se desarrollará entre el 14 de junio y el 15 de julio, para mostrar a su país como una superpotencia en momentos en que mantiene tensas relaciones con las potencias de Occidente por las crisis de Siria y Ucrania.

Los partidos del Mundial se jugarán en 12 estadios en 11 ciudades. Pyotr Chekmarev, jefe del departamento de cultivos agrícolas del Ministerio de Agricultura, dijo que las superficies de césped de los estadios podrían ser blanco de langostas durante estos meses. “De una forma u otra, hemos aprendido cómo lidiar con langostas, ¿pero cómo no caer en un escándalo global con langostas este año?”, comentó. 

“El mundo entero vendrá aquí. Las canchas de fútbol son verdes. A las langostas les encanta donde hay mucho verde. ¿Cómo no vendrían al lugar donde se juega fútbol?”, añadió. Chekmarev dijo que alrededor de un millón de hectáreas de tierra en el sur de Rusia está infestada con langostas, incluyendo territorios alrededor de la ciudad de Volgogrado, donde también se jugarán partidos del Mundial.

“El mejor de la historia”

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró ayer que la cita rusa “será el mejor de la historia” en el marco de la reunión que tuvo junto al presidente del país anfitrión, Putin, en el Kremlin de Moscú. “Estoy convencido de que el Mundial de Rusia será el mejor de la historia. Esa es nuestra misión, organizar el mejor Mundial”, afirmó el dirigente suizo. A lo que agregó: “Por lo que he visto, todo está preparado y lo que no, lo estará muy pronto”.

Según destacó el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, Putin e Infantino mantienen “unas buenas y constructivas relaciones personales”, a la vez que agregó que “Rusia se encuentra en gran medida preparado para el Mundial de fútbol”. La entidad madre del fútbol mundial comenzó a finales de enero la última fase de inspección de los estadios mundialistas, que para el 1 de abril deben de estar preparados de cara a los partidos oficiales, según reveló el comité organizador del certamen. 

Durante las últimas inspecciones realizadas tanto en los estadios de Moscú como en San Petersburgo, Colin Smithg (Jefe de Competiciones y Eventos de la FIFA) quedó bastante satisfecho con las tareas realizadas y junto con el resto de sus colaboradores, le hicieron saber a los organizadores que esos escenarios deportivos están listos para la Copa del Mundo.

Esa misma comisión de la FIFA, en compañía de los principales referentes del Comité Organizador, visitarán el próximo mes las canchas de Sochi, Kazán y Rostov del Don para comprobar su “idoneidad” y el recorrido finalizará los últimos días de marzo verificando los estadios de Volgogrado, Saransk, Samara, Kaliningrado, Ekaterimburgo y Nozhni Nóvgorod.

Para tener en cuenta

Durante el Mundial estará prohibido el uso de los bastones para teléfonos conocidos como Selfie Sticks dentro de los estadios. La decisión la tomó la FIFA para evitar que esos “palos” sean usados como arma en caso de que haya pleitos o conflictos entre los aficionados.

Por otra parte, se evaluó que el bastón puede distraer a los usuarios en el momento del transitar para ingresar o evacuar, por lo que los bastones pueden implicar problemas.

La medida cambió para la próxima cita ya que en Brasil 2014 si se permitió el ingreso de algunos tripiés.

Tres escenarios cumplen con la normativa verde

A poco más de cuatro meses para el comienzo del torneo, el escenario que albergará el partido inaugural y la final de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 recibió el certificado final por haber superado los requisitos de la normativa internacional verde BREEAM.

Certificar los estadios conforme a normas sostenibles es un objetivo importante para los organizadores: construir estadios deportivos conforme a la ‘normativa verde’ no sólo reduce su impacto sobre el medioambiente, sino que también, en gran medida, determina los hábitos en el futuro, incluida una reducción en el uso de agua y energía.

El Luzhniki, que en noviembre albergó su primer encuentro tras una exhaustiva remodelación recibiendo a Rusia y Argentina, pasó por un ciclo completo de certificación desde el diseño hasta la construcción. Las decisiones relativas a la construcción verde y la eficiencia medioambiental de la instalación se incorporaron al proyecto en sus fases iniciales.

El Luzhniki: un estadio verde

El ahorro energético en el  Luzhniki se conseguirá mediante modernos sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado, así como reuniendo los servicios esenciales en un método central automatizado. Ello permitirá realizar un completo seguimiento y control de cuánta energía consume el edificio. Utilizar luces led en vez de incandescentes ahorrará una cantidad considerable de electricidad. 

La tecnología de ahorro de agua en el estadio permitirá que se ahorren cientos de miles de litros durante un partido que se desarrolle con plena capacidad operativa. Los grandes espacios verdes y los numerosos árboles que había en los terrenos circundantes se conservaron durante la reconstrucción, al tiempo que se añadió más vegetación. Según los responsables del estadio, se plantaron 1.050 árboles y se colocaron 15.700 metros cuadrados de jardines.

La protección medioambiental alcanza nuevas cotas Aparte del Luzhniki, otros dos estadios mundialistas se sometieron a certificación conforme a normas sostenibles.

En enero, el estadio del Spartak, también en Moscú, recibió su certificado final BREEAM con la puntuación de “Bueno”. La instalación moscovita está rodeada por amplios espacios verdes, y su suministro energético lo regulan eficazmente diversos sistemas de gestión, que garantizan el ahorro de importantes recursos.

El Kazán Arena tuvo la puntuación de “Plata” en su certificado final de la normativa. En todos los estadios trabajan expertos que dependen del Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente, con el respaldo del Comité Organizador, y juntos elaboraron la normativa verde nacional, la primera de este tipo en el país. Fue diseñada especialmente para la certificación voluntaria de los estadios de fútbol conforme a los principios de la construcción sostenible.

“Los estadios son clave en nuestros esfuerzos por organizar una Copa Mundial exitosa. Por eso a FIFA hizo que la certificación verde sea obligatoria para todos los escenarios que se emplearán para el campeonato”, declaró el responsable de Sostenibilidad y Diversidad de la FIFA, Federico Addiechi.

“Construir estadios conforme a una normativa verde garantizará que dispongamos de campos de fútbol eficientes en materia de recursos, seguros y cómodos. Asimismo, supondrá que la cultura del país en concientización medioambiental alcance un nuevo nivel en general”, dijo la Jefa de Sostenibilidad del Comité Organizador, Milana Verkhunova.