Arquitectura Domingo, 25 de marzo de 2018

Las diseñadoras cubanas Annick y Yannick Woungly-Massaga

Arrancamos el año con una nueva serie de notas sobre el diseño latinoamericano. En cada una abordaremos un país y un diseñador emblemático.

Por Esp. Arq. Nidia Álvarez, prof. titular FAUD UM

Para empezar, un poco de antecedentes sobre el diseño cubano: la estrecha colaboración entre el Instituto Superior de Diseño (ISDi) y la Dirección de Artes Plásticas de Cuba reflejan una importante tradición histórica del diseño en la isla, así como los profesionales y hechos que aún hoy marcan los destinos de esta profesión.

Los años ´60 fueron años fundacionales: se creó el MICONS (Departamento de Muebles de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de la Construcción), la obra cerámica del Taller de Rodríguez de la Cruz y el Taller Experimental de Gráfica de la Rampa.

Los´70, ´80 y ´90 se organizaron en torno a la fundación de la primera Escuela de Diseño de Nivel Superior y Emprova (Empresa de Producciones Varias), la creación de los hoteles de Playa, el Palacio de las Convenciones y las viviendas económicas; así como la aparición de ONDi (Oficina Nacional de Diseño) en el ´80; el colapso que supuso la década del ´90 y el desarrollo de la industria turística que motivó excelentes interiorismos.

La historia y el desarrollo del diseño gráfico cubano es muy interesante y se vincula a la realidad social y política del país. Hay que resaltar la comercialización de muebles cubanos en la década del ´70 y el gran posicionamiento que tuvieron estas piezas en países europeos. Esto posibilitó que surgieran diseñadores de renombre internacional, pero con ideas latinoamericanas y de revalorización de su cultura, como es el caso de las hermanas gemelas a las que me refiero en este artículo.

Su historia

Annick y Yannick Woungly-Massaga son hermanas, diseñadoras cubanas graduadas en 2007 del ISDI, cuya experiencia profesional sobre suelo cubano se extiende hasta 2010, año en que se  instalan en Europa, de donde proviene su familia paterna.

Experimentaron la docencia en Cuba; Annick con la caligrafía y la tipografía, enseñándoles a utilizar la letra como herramienta para reforzar el significado del mensaje textual, y Yannick en el campo de la metodología de la concepción.

En Suiza, donde residen, trabajaron en la agencia Pomzed Design y actualmente integran el equipo de Messmer Seiler Design AG, agencia de diseño de productos de lujo en Basilea. Se cuenta entre sus referencias el diseño  a importantes marcas relojeras como Swatch, Eterna, Hamilton, Omega o Rado.

Además, Annick y Yannick escriben sobre diseño y comunicación visual, publicando en la web de Geo-gráficas, de diseño cubano.

En el lado opuesto a su trabajo en el mundo del glamour, colaboran con proyectos de carácter social y crean ilustraciones donde reflexionan sobre diversos aspectos de la vida. Ejemplos de ello son el cartel para el proyecto The Other Half, una iniciativa de los creativos suizos en respuesta a posiciones anti-inmigración, cartel Justicia Social (2015) y cartel Cubalibre, sobre las relaciones de Cuba con Estados Unidos.

También tienen su propia marca de diseño, Cecilia Creations, fundada en 2010, de joyería artesanal y accesorios hechos a mano.

Desde que eran niñas, hijas de madre cubana y padre francés, les fascinaba crear cosas y nombraron “Cecilia” a su proyecto para homenajear a su madre. Cecilia Creations propone accesorios y decoración en ejemplares únicos y en una amplia gama de texturas, colores y materiales (muchos de ellos de reciclaje). Una selección se encuentra disponible en Conga Arte & Diseño, tienda de diseño ubicada en el barrio de Miramar, La Habana.