Mundo Jueves, 12 de octubre de 2017 | Edición impresa

La vitivinicultura sufre duro golpe en California

Feroces incendios asuelan el corazón de la principal región vitivinícola de EEUU, destruyendo viñas, bodegas y viviendas. Hay 17 muertos.

Por AFP

Barriles carbonizados consumidos por las llamas, un fuerte olor a alcohol quemado, la sala de degustación hecha escombros: Paradise Ridge de California dejó de ser un paraíso para los amantes del vino.

Ubicada en las colinas de Santa Rosa, es una de las vitivinícolas arrasadas por los feroces incendios en el centro de California, que ya dejan unos 17 muertos, obligaron a miles a abandonar sus hogares y destruyeron al menos 2.000 estructuras.

Otras bodegas se vieron igualmente afectadas, no solo en su estructura sino en su cosecha, muy comprometida.

“He trabajado en esta región por 25 años pero nunca vi nada como esto”, dijo Christian Butzke, un profesor de enología de la universidad Purdue. “La gente está impresionada por lo rápido que se expandió”.

Ray Johnson, jefe del departamento de Negocio del vino en la universidad de Sonoma, explicó que los incendios tienen un gran efecto en la industria en Santa Rosa, una postal que atraía a muchos turistas cada año.

La pesadilla continuaba anoche para los residentes y trabajadores de la región del vino de Santa Rosa, que seguía azotada por las llamas.

 

 

Bodega famosa

La bodega Stag's Leap Cellars, que saltó a la fama mundial en 1976 cuando venció a Francia en una competencia de vinos, fue evacuada y el daño en su estructura aún no fue determinado.

Ray Signorello Jr, jefe de la Signorello Estate Winery, explicó en Facebook que los empleados lucharon toda una noche contra las llamas hasta un punto en que llegaron a los edificios y tuvieron que evacuar.

El lugar terminó incinerado, al igual que otro fabricante de vinos, Frey.

“Pareciera que hubo un bombardeo”, dijo Joe Nielsen de la Donelan Family Wines, en declaraciones al San Francisco Chronicle. “Solo quedaron chimeneas, vehículos quemados y árboles cocinados”.

Cushing Donelan, cuya familia maneja la empresa, dijo  que “sus vides están a salvo por el momento” pero que como están ubicadas “en una zona de evacuación, el fuego no está bajo control y hay viento”, por lo que no hay manera de saber si están fuera de peligro.

“La gente ha perdido todo, viñedos con mucha historia han sido barridos por las llamas (...). Enfrente de nosotros, vecindarios donde nuestros amigos y vecinos viven se redujeron a cenizas”, lamentó.

 

 

Años para replantar

Butzke indicó que tomará años replantar las viñas quemadas.

En esta época del año, la mayoría de la cosecha fue levantada, aunque las mejores uvas -cabernet y merlot, que dan el mejor y más costoso vino- aún están en las plantas. En este momento, por ejemplo, solo la mitad fue recolectada.

Y muchos frutos estarán afectados por el humo y serán inutilizables. Eso generará que la producción caiga y los precios suban en los próximos dos o tres años, añadió Butzke. Aunque aclaró que el costo sobre las 60.000 hectáreas de viñedos plantados en el norte de California será relativamente menor.

La industria del vino genera 46.000 puestos de trabajo y más de 13.000 millones en ganancias solamente en el condado de Napa -y 50.000 millones en todo el país. 

Esta región del vino atrae además a unos 3,5 millones de turistas al año.

Butzke insistió en que California es “tan innovadora y rápida para reconstruirse” que la industria del turismo deberá sobrevivir.

 

 

69 mil hectáreas arrasadas

Santa Rosa, Estados Unidos. Los muertos por los violentos incendios que azotan el norte de California subieron a 17, informaron ayer las autoridades, mientras centenares de bomberos tratan de controlar las llamas alimentadas por el fuerte viento.

“Las únicas novedades de la noche son nuevas evacuaciones en (la ciudad de) Geyserville y el valle de Sonoma. Esperamos que el viento se calme y que progresemos”, tuiteó el sheriff del condado de Sonoma, uno de los más afectados por el fulgurante avance del fuego.

En esta zona conocida por su tradición vinícola han perdido la vida al menos 11 personas, aunque hay 200 con paradero desconocido.

Dos personas murieron en el condado de Napa, tres en el de Mendocino y otra más en el de Sutter.

El portavoz de los bomberos de California (CalFire) explicó en su cuenta de Twitter el miércoles que 22 incendios arrasan actualmente el estado y que ya han quemado 69.000 hectáreas.

Napa lucha contra el incendio Tubbs, que ha abrasado más de 11.000 hectáreas y destruido 571 construcciones -de las cuales 550 residenciales-.

Unos 650 bomberos han sido desplazados a este lugar, donde otros 16.000 edificios están en peligro.

El incendio Atlas, también en Napa, apenas estaba controlado en un 3% la noche del martes. Desde el domingo arrasó 10.500 hectáreas.