Sociedad Miércoles, 1 de noviembre de 2017 | Edición impresa

La mirada al cielo: así trabajan los 30 astrónomos locales

Quieren instalar a Mendoza como un lugar alternativo a los tradicionales para la investigación (La Plata y Córdoba).

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Para muchos la astronomía puede ser algo que se practica en países como Estados Unidos, China, Rusia o algún otro estado del mundo desarrollado.

Y en este desconocimiento quien lleva adelante esta disciplina, el astrónomo, puede resultar una persona muy lejana a nosotros, encerrado en un gran observatorio allá en las grandes urbes. En definitiva, y valga el juego de palabras, un extraterrestre. 

Sin embargo, en Mendoza y más precisamente en la Ciudad y sus alrededores son unos 30 científicos e investigadores los que trabajan diariamente en temáticas relacionadas con el espacio exterior o con la Tierra en su vínculo con aquél. 

Además es importante contar que en Malargüe está el observatorio Pierre Auger -en el que colaboran 500 científicos de todo el mundo- detectando partículas subatómicas denominadas rayos cósmicos. 

Como se ve, la actividad científica relacionada con la astronomía en Mendoza es intensa, sin embargo el común de la gente desconoce la mayoría de los estudios que se elaboran en suelo mendocino.

 

 

Por esta razón, ayer en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo se presentaron de manera formal los grupos de Investigación y Desarrollo en Astronomía y Astrofísica que realizan sus tareas en la provincia.

“La idea es que se sepa que hay personas que trabajan en esta línea de las Ciencias Naturales que es la astronomía y la astrofísica con temas diversos. Así, Mendoza va a empezar a verse como una posibilidad frente a los lugares de estudio tradicionales, como La Plata y Córdoba”, comenzó a explicar la astrónoma Beatriz García. 

En el encuentro se habló sobre la estructura del Sol, tormentas solares, rayos cósmicos, galaxias, agujeros negros y otras formas de muerte estelar que son temas que se investigan localmente y en contacto con investigadores del resto del país y del mundo.

“Hay muchas personas trabajando aquí en temas de evidente interés. Cada vez que se divulgan estos temas en los medios de comunicación la gente se muestra muy interesada”, destacó García. 

 

 

Quiénes y qué hacen

Como se dijo, son muchas las personas que trabajan temas relacionados con el espacio exterior. Así, en el auditorio de la facultad se fueron presentando uno por uno y contando a qué se dedican. Cabe aclarar que todos son miembros del Conicet. 

Iván Gentile, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo (FCEN), trabaja en el laboratorio de relatividad general y gravitación. Allí observa la interacción entre el espacio y el tiempo, describiendo agujeros negros, el universo en expansión y las ondas gravitacionales provenientes de colisiones de agujeros negros.  

“Estudiamos dos temas en particular: la estabilidad de los objetos como estrellas y agujeros negros; y la masa. Los trabajamos analíticamente, por trabajos numéricos o de simulación”, detalló. 

Richard Brahnam, doctor en Astronomía ya jubilado, contó que estudia cometas y órbitas extra solares. Según explicó, hay cometas que, tentativamente, tienen origen extrasolar, es decir que nunca hacen una elipse. 

“Hay mucho para investigar, pero hay impedimentos: la gran cantidad de literatura, los idiomas en los que se investigó en el pasado y los errores que se pueden haber cometido por la imprenta”, señaló Brahnam.

 

 

El doctor en Física Eduardo Bringa, de la FCEN,  explicó que su grupo estudia lo que pasa con los materiales en el espacio, es decir lo que ocurre con el agua, la arena y el carbono frente a una supernova, un agujero negro o fenómenos externos. Por ejemplo, observan cómo los rayos gamma o cósmicos ayudan a reacciones químicas que de otro modo no ocurrirían. 

 

Belén Planes, del mismo grupo que Bringa, estudia microcráteres de impacto en materiales granulares. “Vemos el comportamiento de un grano al ser arrojado contra una superficie. Esto nos dice cómo es el comportamiento del sistema”, describió Planes. 

La doctora en Física Hebe Cremades, de la UTN, observa distintas capas de la atmósfera del Sol usando filtros a bordo de naves en el espacio y algunos de los datos de los telescopios locales: “Uno de los temas de los que más nos ocupamos son las erupciones solares y los fenómenos asociados a ellas. Vemos el momento en que se producen para ver qué es lo que les da origen”. 

Además, se ocupan de cómo los campos electromagnéticos interactúan con la magnetosfera. Por ejemplo, observan auroras australes pero también los efectos indeseables que pueden producir las corrientes inducidas capaces de destruir transformadores o redes de energía eléctrica. 

 

 

Por su parte, la doctora en Astronomía Valeria Mesa (CCT Mendoza) estudia la astronomía extragaláctica, es decir el estudio de los objetos que están fuera de la Vía Láctea. Dentro de esta rama, la estructura del universo, los sistemas de galaxias, la actividad nuclear de las galaxias y las galaxias en interacción.

“Trabajamos con datos observacionales y estadísticos. Lo que vemos es qué pasa cuando interactúan las galaxias, como influye en sus propiedades: cómo se ven afectados los colores, como se acelera la evolución y si hay cambios en la morfología de la distribución del gas”.

Finalmente, la doctora en Astronomía Beatriz García (Iteda y UTN) contó que hacen ciencias básicas pero también astrofísica de detección de partículas en el observatorio Pierre Auger, con rayos cósmicos de ultraenergía que son las más altas del universo: “Trabajamos en el proyecto Amiga desde hace 10 años detectando partículas secundarias cuando los rayos cósmicos interactúan en la atmósfera. También tenemos la tarea de instalar otros detectores y descubrir la polarización del fondo cósmico de microondas. Ultimamente, nos dedicamos a la sonorización de datos astrofísicos para personas no videntes”.