Fincas Sábado, 7 de octubre de 2017 | Edición impresa

La importación de carne de cerdo subió 62,8% interanual entre enero y julio

Un reporte asegura que los productores están atravesando una situación compleja y de baja rentabilidad.

Por Télam

La importación de carne de cerdo totalizó entre enero y julio último 19.970 toneladas, lo que significó un aumento de 62,8% respecto del mismo período de 2016 y un crecimiento de 197,4% si la comparación se realiza en relación a los primeros siete meses de 2015, destacó el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) en base a datos de la Dirección General de Aduanas.

El informe de la Undav precisó que las importaciones de carne de cerdo alcanzaron en el primer semestre US$ 62,5 millones, superando en 81,1% lo comprado al exterior durante el mismo lapso de 2016.

“El sector de producción porcina pasa por una situación delicada, debido a los bajos márgenes de rentabilidad en los primeros eslabones de la cadena de valor”, indicó el análisis. 

El reporte señaló que “lejos de subsanarse, en los últimos dos años la situación se complejizó a partir de altos costos internos y un ingreso irrestricto de carne procesada desde el exterior”.

 

En lo que va del año, comparado con el mismo período de 2015, subió 197% la importación. 

 

Por el lado de los costos, el informe de la Universidad destacó “dos principales factores: el aumento de los precios de granos en el mercado local producto de la devaluación y mayormente la quita de retenciones”.

“El segundo factor se debe al aumento de tarifas en la ecuación económica de los productores, pero sin dudas el cambio más perjudicial sobre el sector tiene que ver con una mayor permeabilidad de compras desde el exterior, que aumentaron 173% en dos años”, subrayó el informe.

También advirtió que “el avance de las importaciones desplaza a la producción local y disciplina precios internos”, pero remarcó que “los productores escasamente pueden competir contra carne de origen brasileño o español, la cual no siempre cumple con los estándares fitosanitarios locales”.

“En este escenario, se abre un panorama de riesgo sobre una actividad altamente competitiva, con potencial para abastecer largamente el mercado local”, concluyó la Undav