Sociedad Sábado, 13 de enero de 2018

La conmovedora historia del changarín que salvó a una nena de ahogarse en un río

Walter volvía de trabajar y se tiró al agua para rescatar a la pequeña antes que la corriente se la llevara. El héroe del que todos hablan.

Por Télam

Un hombre que realiza changas para mantener a su familia rescató a una nena que se cayó al río Gastona de Tucumán y se convirtió en un héroe para los usuarios de redes sociales que destacaron su actitud aunque él asegura que "cualquiera que vea así a una criatura va a tener la misma reacción".

"Venía de trabajar y escuché gritar a una chiquita" contó Walter Monzón sobre lo vivido y tras dejar la máquina que utiliza para cortar el paso a un costado de la ruta saltó del puente, cayó en la arena, se metió al río y logró sacarla. 

"Habrá tenido 7 u 8 años", explicó Monzón al ser consultado por los medios, y aseguró que la niña tenía la mitad del cuerpo en el agua y aunque el cauce del río Gastona no es importante, "si no la sacaba tal vez la corriente se la llevaba", indicó.

Quien viralizó su valiente historia desde su Facebook fue Natalio Danzo, un transportista cordobés que justo pasaba por la zona con su camioneta y pudo ver con sus propios ojos todo lo ocurrido. 

"Iba cruzando el puente y vi una bordeadora abandonada. Lo veo a Walter tirarse del puente. Pensé que era una persona que se quería suicidar. Cuando veo hacia abajo y veo una remera rosa. De golpe lo veo a Walter saliendo del agua cargando a la nena, estaba asustada todavía", contó el hombre.

"Sos un héroe, ¿cómo te vas a tirar así?", le preguntó Danzo a Monzón... "Era una criatura, maestro", respondió sin dudar el Chaqueño.

La pequeña que fue rescatada por el changarín tiene 7 años y estaba cruzando el puente junto a sus dos hermanas de 11 y 9, cuando cayó por un hueco en el hormigón de la pasarela para peatones.

Monzón tiene 32 años es padre de tres hijos y afirmó: "cuando vi a la nena en el río pensé en mi Antonella y no dudé en saltar" al río Gastona, ubicado en la entrada de Concepción, a unos 65 kilómetros al sur de la capital tucumana.

Durante el relato de su historia además contó que cuando se arrojó para rescatar a la pequeña intentaron robarle los elementos de trabajo que había dejado en la ruta.

La historia de Monzón trascendió las fronteras de Tucumán y posteriormente muchas personas de diferentes partes del país a través de redes sociales se comunicaban para ofrecerle ayuda.