Sociedad Vendimia Lunes, 8 de enero de 2018 | Edición impresa

Karen, la reina de Santa Rosa que busca desarrollar el turismo local

Tiene 20 años. Vive con sus padres y cuatro hermanos. Apuesta a trabajar en su departamento.

Por Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

Pese a que fue la favorita en casi todas las encuestas (la que publicó Los Andes le daba el 33% de los votos de las 8 candidatas) Karen Lucero asegura que nunca se creyó ganadora hasta que el locutor dijo su nombre: "Para mí fue una sorpresa enorme, a tal punto que todavía caigo", dice la flamante reina de la Vendimia de Santa Rosa, en el patio de su casa, a solo unas pocas horas de haber sido coronada ante unas 4.000 personas.

Karen tiene 20 años, es la mayor de cinco hermanos que van de los 14 a los 3 años de edad y está a punto de recibirse de Técnica en Turismo, una carrera que cursó en Rivadavia, a cuatro horas diarias de colectivo desde su casa en La Dormida: "Ha hecho mucho esfuerzo para recibirse, cursaba por la tarde y volvía a la casa cerca de la medianoche", cuenta Norma, su mamá, que la describe como "natural y muy simpática".

En La Dormida hay una larga rivalidad entre dos clubes con mucha historia, una especie de Boca vs River que divide a buena parte del pueblo entre aquellos que son hinchas del club California del Este, donde este año se hizo la fiesta de la Vendimia, y los que simpatizan con el club La Dormida, cuyos directivos, luego de insistirle por tercer año, lograron llevar a Karen Lucero como su candidata.

"Me vinieron a buscar antes, pero hasta ahora había dicho que no porque estaba con el estudio y me quitaba mucho tiempo. Ahora que ya terminé de cursar y que solo debo dos materias acepté con muchas ganas", cuenta Karen, una morocha de ojos marrones oscuros, mirada sencilla y una sonrisa que le asoma rápido en la cara.

Rivalidad de clubes

Hacía siete años que el club La Dormida no coronaba Reina departamental (la última fue Flor Destéfanis, quien luego fue Reina Nacional de la Vendimia en 2010) y las cargadas del club rival por la creciente sequía se habían vuelto habituales. "Sí, acá hay mucha rivalidad y de toda la vida. Por eso, en alguna reunión pedí que la candidatura de las chicas fuera un tema aparte, que con eso era mejor no meterse", dice Gustavo, papá de Karen, que es trabajador de la construcción desde hace muchos años y que él mismo, con ayuda de sus hermanos, levantó la casa en la que vive toda la familia en el loteo Crespo Sur, una barriada que está tomando forma: "Llevamos catorce años en esta casa y fuimos los primeros en construir en la zona".

Desde hace un año, Karen está de novia con Guillermo y cuenta que el muchacho apoya su participación en la Vendimia: "No es celoso y me acompaña mucho en todo esto", insiste.

La idea de Karen es recibirse este mismo año, más allá del tiempo que le lleve su agenda como Reina de Vendimia; cuenta además que su objetivo es trabajar en Santa Rosa: "Quisiera probar suerte en mi departamento, donde hay mucho por hacer y especialmente en materia turística", dice entusiasmada y completa: "Lamentablemente hay muchos sitios interesantes que se han perdido o que están olvidados por falta de interés del estado, y creo que hay mucho potencial. Un ejemplo, en La Dormida estuvo el primer cine que tuvo el departamento y no todos los saben".

En cada momento de la charla que surge el tema, insiste en que quiere representar a su pueblo de la mejor manera posible, es su gran objetivo como Reina: "Santa Rosa es muy linda y su gente tiene muchas cualidades, entre ellas la de la sencillez. Yo quiero que Mendoza conozca a mi pueblo y también busco que se valorice el trabajo de la gente de campo, que se esfuerza mucho en la tierra y debajo del sol o de la lluvia pero que no siempre gana lo suficiente. Ojalá eso algún día cambie y el viñatero sienta que se reconoce todo el esfuerzo que hace".