Sociedad Martes, 13 de marzo de 2018

Julieta Silva manejaba a 30 kilómetros por hora cuando atropelló a Fortunato

La fiscal obtuvo las conclusiones de las pericias mecánicas y de luminosidad realizadas tras la muerte del rugbier.

Por Redacción LA

La fiscal Andrea Rossi obtuvo las conclusiones de las pericias mecáncias y de luminosidad realizadas el 24 de noviembre pasado en el lugar en el que Julieta Silva arrolló y mató a Genaro Fortunato. Los profesionales determinaron que la joven conducía a 30 kilómetros por hora  la noche de la tragedia y que la visibilidad era escasa.

De acuerdo con lo publicado en el Diario San Rafael, los peritos de ambas partes tomaron como referencia el punto de impacto del Fiat Idea al cuerpo de Fortunato y de allí a 11.5 metros hacia el norte en donde se encuentra la luminaria pública que funcionaba en la madrugada del 9 de septiembre de 2017 cuando se produjo el trágico suceso.

De la misma forma, el perito oficial, Mario Giambastiani, constató que esa noche la luminosidad "si se vio afectada" debido a la lluvia y aseguró que "es posible que pueda producirse deslumbramiento, ya que en condiciones atmosféricas adversas como lluvia, no sólo se reduce la visión sino que la luz de los faros se refleja en el agua y crea una sensación de espejo, que se puede magnificar al ingresar a una zona iluminada artificialmente”. Sin embargo, de acuerdo con el mismo diario, descartó la posibilidad de encandilamiento a razón de que ningún vehículo circulaba en sentido contrario.

"Respecto a la velocidad del vehículo al momento de producirse el impacto, Giambastiani calculó que oscilaba entre los 27,5 y 30 kilómetros por hora. Este índice es menor al calculado por Policía Científica, que ubicó la velocidad en el orden de los 40 kilómetros por hora. Vale indicar que en la zona existe un cartel dando cuenta que la velocidad máxima permitida es de 60 km/h", según Diario San Rafael. 

 

El abogado de Silva, Alejandro Cazabán, consideró que las pericias demuestran que el accidente se produjo al pasar de una zona oscura a una zona iluminada, lo que produjo que se agudizaran las patologías oftálmicas que padece la joven.

El importante grado de astigmatismo, más el asfalto mojado por la lluvia, habrían sido factores determinantes a la hora del crimen. 

 

A mitad de año, la fiscal Rossi prevé que la causa se eleve a juicio con todos estos elementos.