Policiales Viernes, 13 de octubre de 2017 | Edición impresa

Intendente de Tupungato: “Quiero vivir sin miedo”

Tres ladrones ingresaron a la casa del jefe comunal y maniataron a su hija y a una empleada. Se llevaron pocas cosas de valor.

Por Gisela Manoni - gmanoni@losandes.com.ar

Tres sujetos asaltaron la casa del intendente de Tupungato, Gustavo Soto, a plena luz del día. Ingresaron con armas y a cara descubierta y revolvieron toda la vivienda, que se encuentra a una cuadra y media de la Comisaría 20 del departamento. Aún no hay detenidos. 

Sólo se llevaron un celular y elementos de menor valor. Sin embargo, mientras revolvían tratando de dar "con algo concreto",  amenazaron, maniataron y mantuvieron encerradas a la hija del intendente y a su empleada doméstica en distintas habitaciones por largo tiempo. 

El hecho ocurrió ayer, alrededor de las 9 de la mañana y en pleno movimiento comercial. Cuando la joven notó que ya no había ruidos en su casa e infirió que los maleantes se habrían ido, logró zafarse de las ataduras y consiguió un celular para avisar a su padre. 

"Todavía no termino de procesar todo. La casa quedó hecha un desastre, pero pudiendo llevarse cosas de valor, las dejaron tiradas. Lo único importante es que no las lastimaron", expresó todavía conmovido el jefe comunal. 

El radical reconoció que no quería que el hecho trascendiera, pues dijo que lo último que quiere es mezclar cuestiones personales en este contexto tenso que se vive por lo electoral. 

Lo cierto es que en Tupungato todos saben dónde vive el intendente Soto. Su casa se encuentra en pleno radio céntrico, a poco más de una cuadra de la plaza departamental General San Martín, un sitio muy transitado. 

 

 

Su hija estaba trabajando con la computadora y vio por la ventana que golpeaban dos hombres, de unos treinta años. "A mi casa va gente todo el tiempo a buscarme, mis hijos están acostumbrados y yo muchas veces los hago pasar y atiendo dentro. Ella creyó que venían a buscarme y apenas abrió, la empujaron e ingresaron tres", narró el intendente.

"Las tomaron por el cuello, le amarraron manos y pies con precintos, las dejaron atadas en dos habitaciones diferentes. Dicen que las amenazaban con hacerles tal o cual cosa hasta que les dijeran dónde estaba el grueso de la plata. Gracias a Dios, nada de eso ocurrió. Mi hija les dijo que se llevaran lo que quisieran, que mucho dinero no había. Era cierto", repuso. 

 Apenas enterado de los hechos, Soto radicó la denuncia en la Comisaría 20 y ha dejado la investigación en manos de la Policía local. Ya se han recabado pruebas del domicilio, pero aún no hay novedades de los ladrones. 

Lo cierto es que hay muchas cuestiones del hecho que no le cierran al cacique de Cambia Mendoza. "Esto no ha sido obra de improvisados, sabían lo que hacían. No voy a ponerme paranoico, sí reconozco que todo es muy raro", comentó. 

"Decían que buscaban una caja fuerte, dinero y se encontraron con muchas cosas de valor (cámaras de última generación y demás tecnología) y no se llevaron nada de eso", cerró el intendente, quien reconoció que en las últimas horas ha recibido todo tipo de consejos respecto de "colocar rejas más altas, cámaras de seguridad y esas cosas". "Yo quiero seguir viviendo como siempre y sin miedo", apuntó.