Más Deportes Miércoles, 10 de enero de 2018 | Edición impresa

Hizo valer su categoría

Por culminar fuera de los primeros diez puestos durante dos torneos seguidos, Deportivo Maipú revalidó la plaza ante un joven Godoy Cruz.

Por Diego F. Bautista - Redactor de Más Deportes dbautista@losandes.com.ar - Twitter: @Diego_Bautista

Al igual que dos años antes, cuando superó a Gutiérrez, su eterno rival, Maipú debió revalidar su participación en el Nacional B.

Esta vez fue ante Godoy Cruz, que había derrotado a Huracán (1-0 con gol de Abaurre) en la final del Torneo Oficial de la Liga Mendocina ‘90 y era el vigente campeón. El partido se jugó el sábado 8 de junio de 1991, a las 15, en el Malvinas Argentinas.

Con la confianza por las nubes y el equipo que venía de un emotivo empate (3-3) frente al subcampeón Atlético Tucumán, el plantel Cruzado se concentró en el hotel San Francisco de Chacras de Coria desde la noche del jueves. 

En el incipiente Tomba, gestor de la piedra fundamental (el ascenso a la B Nacional en 1993/94) estuvieron en duda hasta último momento Lentz, Villalobos y Marcucci.

En ese momento, el Ruso estaba jugando en Brigadier Origone de Villa Mercedes. Para ese duelo, el Expreso también se reforzó con Antonio Ciriaco Zapata y Gustavo Navarro, que el año anterior había defendido los colores del Cruzado. 

Obligado por las circunstancias (el Bodeguero debía ganar el primer chico para forzar otro partido que se jugaría el lunes 11), el Tomba fue dominador desde el comienzo, salió a presionar de mitad de campo para adelante y atacó con convicción. Según la crónica de Los Andes, en el

Expreso se destacó la seguridad de los marcadores de punta (Villalobos y Almeida), la fortaleza de “Rafa” Iglesias y la tranquilidad de Altamirano. A los 3’, Abaurre metió una chilena que Pralong sacó sobre la línea y a los 17’ ‘Hacha’ Almeida metió un derechazo bombeado desde la medialuna que pegó en el palo izquierdo del arco defendido por Murcia.

Desconectado en la salida, largo entre el mediocampo y los delanteros, el Cruzado aguantó el temporal y contó con la suerte de su lado. En el peor momento de Maipú (acababa de ser expulsado Néstor  Toledo), apareció la figura siempre determinante del ‘Negrito’ Gauto, quien enganchó en el área y ante la marca de Almeida sacó un zurdazo letal que se transformó en el 1 a 0.

En el complemento, cuando un vendaval tombino quería arrasar el arco de Murcia, asomó el enorme ‘Flaco’ Arzubialde con un cabezazo que dejó nocaut al Expreso. Para colmo, Lentz y Marcucci dejaron a los de Ontiveros con uno menos.

El ‘Fantasma’ Pereyra descontó faltando tres minutos, pero no alcanzó. Fue el primer intento fallido del Tomba por ser del Nacional B. Para el Cruzado, otro guiño cómplice del destino para reinventarse. Deportivo Maipú hizo valer su mayor experiencia y categoría.