Mundo Jueves, 7 de diciembre de 2017

Hamas llama a una intifada tras el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel

Es por las declaraciones de Trump. Varios grupos palestinos convocaban una huelga general.

Por AFP

El movimiento islamista Hamas llamó este jueves a una nueva sublevación palestina, la conocida como "intifada", para protestar contra el reconocimiento por parte de Estados Unidos de Jerusalén como capital de Israel, al tiempo que varios grupos palestinos convocaban una huelga general.

Los dirigentes palestinos reivindican Jerusalén Este, ocupado y luego anexado por Israel en 1967, como la capital del estado al que aspiran. Pero Israel considera que todo Jerusalén, tanto el este como el oeste, es su capital "eterna e indivisible".

Hasta ahora la comunidad internacional no ha querido reconocer a Jerusalén como capital, una cuestión muy delicada y clave en el proceso de paz.

En Jerusalén Este, la parte palestina de la ciudad, considerada como ocupada por la comunidad internacional, las tiendas y las escuelas estaban cerradas el jueves por la huelga convocada por grupos palestinos.

También se esperan manifestaciones durante la jornada en Ramala, la capital política palestina, en Belén, también situada en la Cisjordania ocupada, y en varias localidades de la franja de Gaza, un territorio palestino sometido al riguroso bloqueo israelí.

Por su parte el movimiento Hamas, que gobierna la franja de Gaza, pidió un nuevo levantamiento popular. "No se puede hacer frente a la política sionista de Estados Unidos más que lanzando una nueva intifada", dijo el jefe de Hamas, Ismail Haniyeh, en un discurso pronunciado en Gaza.

El ejército israelí anunció por su parte el despliegue de refuerzos militares en Cisjordania.

A pesar de las advertencias de muchos de sus socios, el presidente estadounidense Donald Trump rompió el miércoles con la política de sus predecesores y anunció el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, ordenando el futuro traslado a esta ciudad de la embajada estadounidense, que ahora está en Tel Aviv, una decisión que podría tener consecuencias imprevisibles.