Política Viernes, 12 de enero de 2018 | Edición impresa

“Grieta papal”, cuando la política interfiere en la religión

Muchos argentinos consideran algunos gestos de Francisco son "guiños" al kirchnerismo y no es bien recibido entre los votantes del pro.

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

Enviar un rosario a Milagro Sala- con prisión preventiva por asociación ilícita, entre otras acusaciones-; escribirle una carta a la titular de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; mantener el ceño fruncido durante  su encuentro con el presidente Mauricio Macri, demorar su venida al país, entre otras actitudes del Papa Francisco durante estos últimos años, han generado un indisimulable disgusto entre muchos argentinos que simpatizan con el gobierno actual. Es que estos gestos han sido tomados como “guiños” de apoyo a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner.

Así la tan afamada grieta, instalada en el país, parece haberse “enredado” con la religión.

“Un verdadero Papa era Juan Pablo II, a él si lo iría a ver a Chile, pero Francisco me ha defraudado”, opinó Saúl, un mendocino de católico de 42 años.

“Pensé que tener un Papa argentino iba a servir para unificar al país, pero todo lo contrario creo que profundiza aún más la diferencias”.

A su vez Mariela (50) quien asiste a misa todos los domingos, contó que se trata de un tema de discusión en su grupo de amigas. “Todas nos alegramos mucho con la designación de Francisco pero con el tiempo inevitablemente se fueron colando algunos comentarios políticos”, relató.

Así, tal como comentó la mujer, entre ellos hay quienes están enojados porque piensan que todo lo que hace tiene que ver con su afinidad peronista y otros con su visión superior de la realidad.

“Yo me ubico en este segundo grupo, si bien no estoy de acuerdo con algunas decisiones que toma y creo que debería venir al país, pienso que está guiado por Dios”, dijo.

Por su parte, Aldo Agustín  Andrada (61) también católico y quien ha participado en política en el pasado, descartó que las acciones de Francisco tengan que ver con intereses partidistas.

“La misión del Papa es recibir a los pecadores para que se conviertan, no para que sigan pecando. Al recibir a ciertas personas asociadas con delitos demuestra la misericordia que hay en él”, manifestó convencido.

Para él, el Sumo Pontífice no quiere venir a la Argentina porque hay ciertas personas que lo quieren “usar” para sus propios fines. Según opinó, lo que busca el Papa es la verdad y la justicia. “Él está más allá de cualquier partido político”, subrayó el hombre.

Visión papal

Cercano al Papa Francisco, el escritor y analista político Julio Bárbaro ha tenido la oportunidad  de reunirse con el Sumo Pontífice y discutir acerca de esta visión que tiene parte de la población argentina. “Estuve tres veces durante una hora hablando con Su Santidad.

La primera vez le dije, 'si Usted hubiera nacido en Brasil al que habla mal de Usted lo tiraban desde el Maracaná' y me respondió con firmeza.

Lo mismo si hubiera nacido en Chile. Ellos son Nación, comparten sus logros, nosotros todo lo reducimos a conflicto”, expuso el hombre identificado con el peronismo. 

Bárbaro recordó que fue intermediario en el enfrentamiento entre Bergoglio y el ex presidente  Néstor Kirchner. “El Cardenal pedía entrevista por mi intermedio y Néstor lo negaba. El Papa siempre separa a la Iglesia del poder de turno, ayer enfrentó a los Kirchner, ahora es Macri el que no entiende nada”, aseguró.

Tal como comentó, esta visión que parte de los argentinos tienen del Papa responde a un tema psicológico. “La mediocridad decadente se siente herida en su ego cuando alguno se vuelve personaje universal. A la mayoría de los argentinos el Papa les queda grande. Desde las Naciones Unidas a los Estados Unidos, es aplaudido por propios y extraños”, manifestó.

Bárbaro se refirió además a cómo observa esta realidad el Sumo Pontífice: “Con dolor, le llegué a decir, 'si la historia nos regaló un Papa y Usted no nos visita va a terminar dejándonos un trauma'. Hace silencio. Sabe que el poder lo visualiza como el último obstáculo al poder absoluto de los ricos, ese es el conflicto”, expuso el analista político. En ese sentido Bárbaro contó que Francisco le dijo que tenía más ganas de ir a Chile. “Estaba cansado de tanta discusión con los personajes que lo agredían. Iría al norte, iría si pudiera evitar la Capital”, dijo.

Baja en su imagen

Dos sondeos realizados por la consultora Observatorio Electoral durante 2015 y 2016 muestran una baja en la imagen del Papa, que se evidencia más en quienes apoyaron a Mauricio Macri en el ballotage de 2015. “Lo que hubo en 2016 respecto de 2015 fue una caída de 15 puntos aproximadamente en la imagen del Papa. Ya que pasó de 80 a 65 puntos”, explicó Julio Burdman, director de la consultora.

Él aclaró que de todas formas el Papa seguía estando en ese estudio por encima de cualquier otra figura pública o dirigente. “Lo que hay que destacar que esos 15 puntos se habían caído casi exclusivamente entre votantes de Mauricio Macri en el ballotage. Cuando cruzamos voto declarado en 2015 con la imagen positiva, nos daba que se había mantenido prácticamente igual los altos niveles entre los que decían haber votado por Scioli pero había caído bastante entre los que decían haber votado por Macri”, detalló.

Consultado sobre su visión al respecto, Burdman remarcó que no se anima a hablar de "grieta". “Me parecería un poco exagerado dado los altísimos niveles de aceptación y popularidad que tiene la figura del Papa, la figura más respetada de Argentina”, señaló. Los sondeos se realizaron con 1.000 casos cada uno a través de encuestas telefónicas.